Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 8 de junio de 2026.- Una jornada que parecía normal terminó convirtiéndose en una de las más inusuales que recuerdan los meridanos. Este lunes, cientos de personas reportaron haber sentido movimientos en distintos puntos de la ciudad, provocando desalojos preventivos, llamadas entre familiares y una avalancha de publicaciones en redes sociales.
Todo comenzó por la mañana, cuando el Servicio Sismológico Nacional registró un sismo de magnitud 4.2 con epicentro cerca de Chapab, a 14 kilómetros al noreste de Ticul. El movimiento fue percibido en varios municipios del sur de Yucatán, donde algunos objetos llegaron a moverse dentro de viviendas.
Sin embargo, la sorpresa mayor llegó minutos después, cuando comenzaron a multiplicarse los reportes de vibraciones en distintos puntos de Mérida.
Trabajadores de oficinas, empleados de comercios y ciudadanos que se encontraban en edificios del centro y norte de Mérida comenzaron a compartir una misma pregunta: ¿también sentiste que tembló?

En cuestión de minutos, las redes sociales se llenaron de reportes de personas que aseguraban haber percibido movimientos en escritorios, lámparas balanceándose y una ligera sensación de oscilación. Lo que para algunos pasó desapercibido, para otros fue suficiente para abandonar momentáneamente sus lugares de trabajo.
De manera preventiva, usuarios y trabajadores desalojaron diversos inmuebles, entre ellos oficinas de Telmex, instalaciones del IMSS y otros edificios de la zona céntrica de la ciudad, mientras se verificaba la situación. Poco después, las actividades regresaron a la normalidad.
La incertidumbre creció conforme aumentaban los testimonios. Mientras habitantes del norte y centro de Mérida aseguraban haber sentido el movimiento, en varias colonias del sur y oriente muchos afirmaban no haber percibido absolutamente nada.

Entre las versiones que circularon destacó la de un presunto sismo registrado en Cuba que habría sido perceptible en parte de la Península de Yucatán. Aunque la información fue ampliamente compartida en redes sociales, las autoridades no habían emitido una confirmación oficial sobre una relación entre ambos fenómenos.
Más allá de la explicación técnica, el hecho dejó una imagen poco común para la capital yucateca, oficinas evacuadas, grupos de WhatsApp saturados de mensajes, publicaciones multiplicándose por miles y una ciudad entera tratando de confirmar si realmente acababa de experimentar algo que pocas veces ocurre en su historia.
Porque en una tierra donde los temblores suelen sentirse lejanos, este lunes bastaron unos segundos de vibración para poner a hablar a todo Yucatán.













