Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 9 de junio de 2026 .- La mañana de este martes no comenzó igual para miles de usuarios del transporte público. En distintos puntos de Mérida y otros municipios, el tiempo de espera se extendió más de lo habitual y para algunos pasajeros el trayecto empezó mucho antes de subir al camión, esperando bajo el calor, buscando rutas alternas o intentando llegar tarde lo menos posible.
Tras las afectaciones reportadas desde las primeras horas del día, concesionarios confirmaron una reducción del 50 por ciento en las unidades de diversas rutas, argumentando presuntos adeudos por parte de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY).
La disminución del servicio provocó que usuarios permanecieran hasta 45 minutos esperando transporte en algunos puntos, generando molestia e incertidumbre entre quienes dependen diariamente del sistema para llegar a sus trabajos, escuelas y actividades cotidianas.
Ante el escenario, el gobernador Joaquín Díaz Mena aseguró que se mantendrá abierto el diálogo con los concesionarios para evitar mayores afectaciones y garantizar que el servicio continúe operando.
El mandatario informó que el director de la Agencia de Transporte de Yucatán, Jacinto Sosa Novelo, y el secretario general de Gobierno, Omar Pérez Avilés, sostuvieron reuniones con representantes del sector para atender sus demandas y buscar acuerdos por la vía institucional.

Sobre los señalamientos relacionados con pagos pendientes, Díaz Mena reconoció que existe un retraso, aunque aseguró que corresponde al esquema habitual con el que se realizan los depósitos.
“Estamos hablando de un lapso de un mes, que es lo que generalmente se les va debiendo. Cada mes que termina se les hace el depósito en el mes siguiente; el retraso en este momento es de 10 a 11 días”, explicó.
Mientras avanzan las negociaciones, el impacto ya se sintió en las calles. Filas más largas, tiempos de espera extendidos y cambios de último momento marcaron una jornada que dejó ver lo dependiente que es la movilidad diaria del funcionamiento regular del transporte público.
Ahora, el reto será evitar que el conflicto vuelva a trasladarse a las paradas y que quienes terminen pagando el costo de las diferencias sean nuevamente los usuarios.













