CAMBRIDGE, Reino Unido, a 10 de junio de 2026.- La Inteligencia Artificial comienza a abrir una nueva etapa en el desarrollo de vacunas. Un equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge y de la empresa biotecnológica DIOSynVax logró probar en humanos una vacuna cuyo componente activo fue diseñado completamente mediante Inteligencia Artificial y aprendizaje automático, con el objetivo de ofrecer protección frente a múltiples coronavirus.
Los resultados del ensayo clínico de fase 1, publicados en la revista científica Journal of Infection, muestran que la vacuna fue segura, bien tolerada y capaz de generar respuestas inmunitarias frente a diversos coronavirus del grupo Sarbecovirus, incluidos el SARS-CoV-2, responsable de la pandemia de COVID-19, el virus del SARS y otros coronavirus relacionados que circulan en murciélagos.
El estudio representa un avance relevante en la búsqueda de vacunas de amplio espectro. A diferencia de las vacunas convencionales, que suelen desarrollarse para combatir variantes específicas ya identificadas, esta tecnología busca ofrecer una protección más amplia frente a familias completas de virus con potencial de provocar brotes futuros.
Una nueva forma de diseñar vacunas
Para desarrollar la vacuna, los científicos analizaron mediante aprendizaje automático todas las secuencias genéticas disponibles de coronavirus Sarbecovirus recopiladas por programas de vigilancia alrededor del mundo.
Con esa información diseñaron un “superantígeno”, una estructura que incorpora características compartidas por múltiples coronavirus de esta familia viral. El objetivo es que el sistema inmunológico pueda reconocer elementos comunes presentes en diferentes variantes y virus relacionados.
“Hemos transformado el desarrollo de vacunas, pasando de ser reactivo a estar preparado para el futuro. Nuestras vacunas seguirán ofreciendo protección contra los virus incluso cuando muten en nuevas cepas”, afirmó Jonathan Heeney, director científico de la investigación y profesor del Departamento de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cambridge.
El ensayo incluyó a 39 voluntarios sanos de entre 18 y 50 años que participaron en centros de investigación clínica de Cambridge y Southampton, en Reino Unido.
Los investigadores destacan que esta es la primera vez que una vacuna cuyo componente activo fue diseñado completamente mediante simulaciones computacionales e Inteligencia Artificial llega a pruebas clínicas en seres humanos.
Más allá del COVID-19
La vacuna fue administrada como una vacuna de ADN mediante un sistema sin agujas que utiliza un microchorro de fluido para introducir el material genético en el organismo. Según los investigadores, este método podría facilitar futuras campañas de inmunización masiva al simplificar la aplicación de las dosis.
Además de los coronavirus, los científicos consideran que la misma tecnología podría utilizarse para desarrollar vacunas contra otros grupos de virus con potencial pandémico, como la influenza pandémica o algunos virus hemorrágicos.
Sin embargo, los especialistas aclaran que aún se requieren ensayos clínicos más amplios para confirmar la eficacia de la vacuna en poblaciones más diversas y evaluar el alcance real de la protección que puede ofrecer.
Aun así, los resultados representan una de las demostraciones más prometedoras hasta ahora del potencial de la Inteligencia Artificial para acelerar el desarrollo de nuevas herramientas médicas y contribuir a mejorar la preparación mundial frente a futuras amenazas sanitarias.














