Por Staff
PLAYA DEL CARMEN, QRoo, 17 de julio de 2026.- El cenote Yaakun, en Playa del Carmen, resguarda los restos óseos de una posible mujer que habría vivido hace siglos, un hallazgo que dio origen a un nuevo proyecto de investigación encabezado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para garantizar la conservación del patrimonio arqueológico subacuático de Quintana Roo.
Los investigadores bautizaron al individuo como “Yatzil“, que significa “persona amada” en lengua maya, en alusión al nombre del cenote, Yaakun, cuya traducción al español es “amar”.
El hallazgo comenzó a tomar forma a finales de 2025, cuando el INAH recibió un reporte de los responsables del cenote sobre la presencia de restos arqueológicos detectados por buzos técnicos en las profundidades del lugar. Tras analizar la información y elaborar mapas de georreferenciación, especialistas realizaron una primera campaña de exploración.
Durante cinco días de inmersiones, el arqueólogo subacuático Gustavo García García descendió entre los 42 y 53 metros de profundidad, donde identificó dos concentraciones arqueológicas separadas por unos 30 metros: una integrada por restos humanos y otra por vasijas de cerámica.
Hallazgo a detalle
El investigador explicó que el cenote supera los 80 metros de profundidad y que, tras atravesar una capa de ácido sulfhídrico, es posible observar los materiales en una pendiente natural. En la zona norte se encuentran los restos óseos de Yatzil junto con huesos de un animal, mientras que en la parte sur fueron localizadas tres ollas globulares de posible uso doméstico, una completa y dos fragmentadas.

A partir de estos primeros registros, realizados mediante técnicas de fotogrametría, el Consejo de Arqueología del INAH autorizó la creación del Proyecto de Investigación Cenote Yaakun, cuyo objetivo principal es preservar los materiales en el lugar donde fueron encontrados.
Como parte de las medidas de protección, se instalarán cercos para delimitar las áreas arqueológicas y se pidió a los grupos de buceo evitar manipular, mover o extraer cualquier objeto del fondo del cenote. Las autoridades advirtieron que algunos fragmentos del cráneo de Yatzil ya habían sido desplazados, lo que evidencia la fragilidad del sitio.
















