POR: CRISTELL LOZADA
Mérida, Yucatán a 16 de diciembre del 2025.- Yucatán está a punto de cruzar una frontera que durante décadas parecía inalcanzable: en este 2026 se podrán realizar trasplantes de corazón en su propio territorio, aseguró el director del Centro Estatal de Trasplantes, Jorge Martínez Ulloa.
De concretarse, este procedimiento de alta complejidad marcaría un antes y un después en la atención médica del estado y abriría una nueva oportunidad de vida para pacientes que hoy dependen del tiempo y la distancia.
El anuncio no llega aislado. En apenas un año, la entidad escaló hasta el sexto lugar nacional en trasplantes, una posición que refleja hospitales más preparados, médicos mejor capacitados y una red de donación que comienza a consolidarse en el sureste del país.
Una carrera médica contra el tiempo
Detrás de este avance, el Centro Estatal de Trasplantes de Yucatán acelera la puesta a punto de protocolos, permisos y equipos especializados. Se trata de una carrera contra el reloj, donde cada trámite y cada capacitación son decisivos para que el primer trasplante cardíaco se realice bajo los más altos estándares de seguridad.
“Yucatán no parte de la improvisación. Los programas activos de trasplante de riñón, hígado, córnea y hueso han construido una base sólida de experiencia médica y logística que hoy permite pensar en un órgano que exige precisión absoluta y coordinación milimétrica” dijo.

El Hospital ISSSTE Mérida aparece como el escenario clave para este proyecto. Especialistas en cardiología, cirugía de tórax y anestesiología cardiovascular ya trabajan en la definición de cada paso, conscientes de que un error o un retraso puede costar una vida.
“La urgencia es real: el corazón no resiste más de cuatro horas sin irrigación sanguínea. Trasladarlo desde otros estados reduce drásticamente las posibilidades de éxito y deja a muchos pacientes atrapados en listas de espera que se vuelven una cuenta regresiva silenciosa” explicó.
A la par, se perfila la creación de una clínica de insuficiencia cardíaca que permitirá detectar y preparar con anticipación a los pacientes candidatos, acotando tiempos, afinando diagnósticos y reduciendo riesgos antes de llegar al quirófano.
“Si los permisos avanzan y aparece un donante compatible en el momento justo, Yucatán podría realizar su primer trasplante de corazón a finales de este año o a inicios del próximo. No sería solo un logro médico: sería la señal de que la medicina de alta especialidad ya late con fuerza en el estado” concluyó.














