Por Cristell Lozada
Mérida, Yucatán a 25 de diciembre del 2025.- Cinco espolones construidos sin permisos ambientales encendieron las alertas en el litoral de Yucatán, luego de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenara su clausura total tras confirmar que ninguna de las obras contaba con autorización de impacto ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Se trata de cuatro de estas estructuras que fueron detectadas entre los kilómetros 8 y 9 de la carretera Progreso–Telchac Puerto, en Chicxulub, y una más, de unos 20 metros de longitud, en Santa Clara Tiyaxcah, Dzidzantún, todas levantadas directamente sobre la playa y la zona federal marítimo terrestre, una franja especialmente protegida.
Las inspecciones se realizaron tras reportes de habitantes el 24 de noviembre y usuarios de las playas, quienes alertaron sobre la colocación de estructuras de piedra que modificaban visiblemente la línea de costa y el flujo natural del mar, un factor que puede acelerar la erosión en playas vecinas y alterar los ecosistemas costeros.
Investigaciones en curso
En el caso de Chicxulub Puerto, los cuatro espolones localizados presentaban distintas dimensiones y se extendían mar adentro desde la franja arenosa, ocupando directamente la zona federal marítimo terrestre, donde cualquier obra requiere autorización previa en materia de impacto ambiental por tratarse de un área estratégica y de uso público.
El quinto espolón fue detectado en Santa Clara Tiyaxcah, en el municipio de Dzidzantún, cerca de una zona de palapas, donde la estructura fija de aproximadamente 20 metros de longitud fue colocada de manera perpendicular a la playa, sin estudios técnicos visibles ni permisos que acreditaran su legalidad.

Durante las diligencias, el personal de la Profepa constató que ninguna de las obras contaba con autorización emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, ni se presentó documentación que justificara su instalación, por lo que se determinó que incumplían la legislación ambiental vigente.
Al no localizar a los responsables en los puntos inspeccionados, la autoridad ambiental procedió a colocar sellos de clausura temporal total e inició los expedientes administrativos correspondientes, con el fin de deslindar responsabilidades y determinar las sanciones que marca la ley.
Estas acciones se dan en un contexto de creciente presión sobre el litoral yucateco, donde la colocación irregular de espolones y otras obras costeras se ha convertido en un tema sensible por sus efectos acumulativos en la dinámica de las playas, la biodiversidad y las actividades económicas que dependen de un equilibrio ambiental estable.














