MÉRIDA, Yuc., a 21 de septiembre de 2026.- José Ignacio “Tibu” Rodríguez necesitó solamente un bateador para anunciar su llegada a las Grandes Ligas. El lanzador mexicano debutó con los Blue Jays de Toronto y ponchó a Jake Burger, primer rival que enfrentó en la mejor liga de beisbol del mundo.
Un ponche para comenzar el sueño
La esperada presentación ocurrió la noche del viernes 18 de septiembre en el Globe Life Field de Arlington, durante el encuentro ante los Rangers de Texas. El derecho oaxaqueño subió al montículo en una situación complicada, con las bases llenas, pero respondió sin mostrar temor en su estreno.
El “Tibu” lanzó una entrada y dos tercios, permitió solamente un imparable, no regaló bases por bolas y consiguió dos ponches. Aunque los Blue Jays perdieron 7-1, Rodríguez salió sin carreras en contra y colocó su efectividad en 0.00 tras su primera aparición en el “Big Show”.
México suma otro representante en MLB
Con su debut, José Rodríguez se convirtió en el sexto pelotero nacido en México que llega a las Grandes Ligas durante la temporada 2026. Se sumó a Brandon Valenzuela, Samy Natera, Luis Gastélum, Gerardo Carrillo y Jared Serna, quienes también recibieron este año su primera oportunidad en MLB.
El estreno también tuvo un sabor histórico para Oaxaca, pues el “Tibu” pasó a ser el tercer pelotero de ese estado que juega en las Grandes Ligas, después de Vinicio Castilla y Gerónimo Gil. Además, se convirtió en el primer pitcher nacido en territorio oaxaqueño que alcanza la Gran Carpa.
El salto que cambió su carrera
Rodríguez nació en Oaxaca de Juárez y comenzó su preparación en la Academia de Beisbol Alfredo Harp Helú. Los Dodgers de Los Ángeles lo firmaron en 2019, pero el movimiento que abrió las puertas de MLB llegó el 1 de septiembre de 2026, cuando Toronto lo adquirió mediante un intercambio y lo envió a los Buffalo Bisons de Triple A.
Con una recta que promedia 98 millas por hora y puede alcanzar las 101, el “Tibu” buscará mantenerse en el bullpen de los Blue Jays durante la recta final de la temporada. Su primera mordida ya quedó registrada: un ponche para iniciar una historia que llena de orgullo al beisbol mexicano.















