Por Staff
PARÍS, Fra., a 25 de septiembre de 2026.- El Códice Boturini ya está en París, mientras el Códice Azcatitlan se encuentra temporalmente en Ciudad de México. Los dos manuscritos de tradición indígena protagonizan un intercambio cultural inédito entre México y Francia con motivo del bicentenario de sus relaciones diplomáticas.
Conocido también como Tira de la Peregrinación, el Boturini es un documento de la primera mitad del siglo XVI que representa el recorrido de los mexicas desde Aztlán hacia el Valle de México. Su traslado a Francia permite que el público europeo conozca directamente una de las fuentes pictográficas utilizadas para aproximarse a la historia y memoria de este pueblo.
El manuscrito permanecerá en la Biblioteca Nacional de Francia hasta el 13 de diciembre de 2026, bajo condiciones especiales de conservación. La pieza mide cerca de 5.50 metros cuando se despliega y está integrada por 22 láminas de amate.

El viaje inverso del Azcatitlan
El intercambio funciona en sentido contrario. El Códice Azcatitlan, que forma parte de las colecciones francesas, llegó al Museo Nacional de Antropología para una exposición que abrió sus puertas el 17 de septiembre y que permanecerá durante 2026. El documento salió de México en 1840 y regresó temporalmente como parte de esta colaboración.
Los dos códices permiten aproximarse a distintos momentos de la historia mexica. El Azcatitlan aborda desde la migración de Aztlán hasta acontecimientos posteriores, incluida la llegada de los españoles, mientras el Boturini concentra su relato en el peregrinar mexica.
Para las instituciones participantes, la exhibición simultánea de ambos documentos representa una forma de ampliar el acceso al patrimonio cultural y favorecer nuevas investigaciones y colaboraciones entre especialistas e instituciones.
Una tira de amate que conserva la memoria
Al desplegarse, el Boturini revela una secuencia de escenas pictóricas y glifos que registran lugares y acontecimientos. El documento está trazado de un solo lado, sin color, y su lectura sigue una dirección de izquierda a derecha.
La pieza forma parte del acervo de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia de México, mientras que su nombre está relacionado con el historiador y coleccionista italiano Lorenzo Boturini, quien la tuvo entre sus documentos en el siglo XVIII.














