Por Staff
Con el fin de las fiestas decembrinas, muchas familias se preparan para retirar el árbol de Navidad natural. Aunque puede parecer una tarea sencilla, hacerlo de forma adecuada ayuda a evitar accidentes, mantener la limpieza del hogar y darle un destino responsable al árbol.
Aquí te compartimos algunas recomendaciones prácticas para hacerlo sin contratiempos.
Antes de retirarlo, prepárate
Antes de comenzar, asegúrate de tener a la mano:
- Guantes (las ramas secas pueden lastimar)
- Bolsas grandes o una sábana vieja
- Escoba y recogedor
- Tijeras de podar o serrucho pequeño
Esto te ahorrará tiempo y facilitará la limpieza posterior.
Retira primero los adornos y luces
Quita todas las esferas, luces y decoraciones antes de mover el árbol. Hazlo con cuidado, ya que cuando el árbol está seco, las ramas suelen quebrarse con facilidad y soltar muchas hojas.
Un buen tip es desconectar y enrollar las luces de inmediato para evitar enredos cuando las guardes.
Envuelve el árbol
Para evitar que las hojas secas se dispersen por toda la casa, envuelve el árbol con una bolsa grande, plástico o una sábana vieja antes de moverlo. Esto también facilita sacarlo por la puerta sin ensuciar.
Si el árbol es grande, puedes cortar algunas ramas para hacerlo más manejable.
Si usaste un soporte con agua, vacíalo antes de mover el árbol para evitar derrames y resbalones. Revisa que no queden clavos o tornillos sueltos en la base.
No lo quemes ni lo tires en la calle
Evita prácticas riesgosas:
- ❌ No lo quemes: puede provocar incendios
- ❌ No lo abandones en la vía pública
- ❌ No lo tires con la basura doméstica común
Los árboles secos son altamente inflamables y tardan mucho tiempo en degradarse si no se manejan correctamente.
Dale un destino responsable
Muchas ciudades y municipios en México implementan programas de acopio de árboles naturales, donde se reciclan para producir composta, abono o cobertura vegetal.
Infórmate sobre:
- Centros de acopio municipales
- Campañas de reciclaje post-navideñas
- Fechas y puntos de recolección
Una vez que retires el árbol, barre bien el área y ventila la habitación. Esto ayuda a eliminar polvo, residuos de resina y posibles insectos que se hayan alojado en el árbol.
Quitar el árbol natural de Navidad es también una oportunidad para cerrar el ciclo de las fiestas de manera responsable, cuidando el medio ambiente y manteniendo la seguridad en casa.















