Por Staff
Ciudad de México, a 12 de enero de 2026.- La industria mexicana de vehículos pesados concluyó 2025 demostrando que, aun en un entorno complejo, mantiene su solidez, capacidad de adaptación y compromiso con el país, de acuerdo con el reporte presentado por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).
Si bien el año estuvo marcado por ajustes en la demanda interna, volatilidad en los mercados de exportación y una alta base de comparación frente a 2024, el sector logró cerrar con señales claras de reacomodo y dinamismo en segmentos estratégicos, particularmente en los vehículos de menor tonelaje utilizados para logística, reparto y movilidad urbana.
Durante diciembre, las ventas al mayoreo alcanzaron 3,498 unidades, y aunque el acumulado anual fue de 30,673 vehículos, 54.7% menor frente a 2024, ANPACT destacó que hacia el cierre del año comenzó a observarse una mayor actividad en ciertos nichos del mercado. En el canal de menudeo, diciembre registró 3,306 unidades vendidas y el año cerró con 39,833.
Uno de los datos más alentadores fue el comportamiento de los vehículos de carga Clase 2 y 3, que mostraron un avance sostenido al cierre del año. En el segmento de mayoreo, su crecimiento acumulado pasó de 2.8% en noviembre a 3.1% en diciembre, mientras que en menudeo subió de 24.9% a 26.4%, lo que confirma una mayor demanda de unidades para distribución y servicios urbanos.
En producción, las plantas mexicanas ensamblaron 138,954 vehículos pesados durante 2025, lo que representó una disminución anual de 34.8%. Las exportaciones, con 113,981 unidades, mostraron una reducción de 28.6% debido a una desaceleración en los principales mercados de destino.
Impulsar una nueva etapa
Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de ANPACT, subrayó que el reto ahora es aprovechar esta base industrial para impulsar una nueva etapa de crecimiento.
“Ante los desafíos actuales, es necesario subrayar la importancia de reactivar el mercado interno, la inversión y fomentar un entorno regulatorio estable y con reglas claras, esenciales para el crecimiento sostenido del sector. En este contexto, la certidumbre jurídica es fundamental para atraer inversiones, y, por lo tanto, fortalecer la competitividad de la industria de vehículos pesados establecida en México”, expresó Arzate.
El organismo reiteró que continuará trabajando de manera cercana con las secretarías de Economía, Medio Ambiente, Infraestructura y Energía, así como con autoridades estatales, para avanzar en una movilidad más eficiente, segura y sustentable, impulsando tecnologías limpias y procesos de descarbonización.
De cara a la revisión del T-MEC, ANPACT también reafirmó su compromiso con el libre comercio y la integración productiva de América del Norte, factores clave para mantener a México como un referente global en la fabricación de vehículos pesados.
“La visión de largo plazo es clara: fortalecer la industria de vehículos pesados y el autotransporte para contribuir al crecimiento económico y social del país, con un enfoque en la sostenibilidad y la innovación del sector”, manifestó.
Así, pese a los retos de 2025, la industria cierra el año con una visión de largo plazo clara: seguir invirtiendo, innovando y creciendo desde México hacia el mundo.















