Ciudad de México, a 2 de febrero de 2026.- representado por México Rojo (Charros de Jalisco) y México Verde (Tomateros de Culiacán), sufrió dos derrotas marcadas por emociones intensas y momentos decisivos en la apertura de la Serie del Caribe 2026, celebrada en el Estadio Panamericano de Zapopan, Jalisco.
En el duelo nocturno de la jornada inaugural, México Rojo perdió 5-4 ante los Leones del Escogido de República Dominicana en un encuentro de ida y vuelta. Los dominicanos remontaron de un marcador adverso con un doble de Junior Lake que incluyó tres carreras en el tercer inning.
Benjamín Gil, manager de México Rojo, reconoció el esfuerzo y la entrega de sus hombres pese al resultado:“Creo en este equipo, dimos batalla y estamos enfocados en mejorar. Cada juego es una oportunidad de aprendizaje,” afirmó Gil tras el encuentro.
Reacción mexicana
México tomó ventaja temprana con carreras impulsadas por Mateo Gil, que llegaron a acercar el marcador. Sin embargo, un out clave en la séptima entrada frenó la posibilidad de empatar el juego, un momento que Gil calificó como duro pero formativo:
“Hubo momentos para cambiar el resultado. Vamos a analizar cada pelota para corregir,” explicó el estratega mexicano.
En el juego que abrió la Serie del Caribe, México Verde también cayó 5-4 ante los Cangrejeros de Santurce de Puerto Rico. Los Tomateros de Culiacán habían tomado una contundente ventaja de 4-0 gracias a un bateo oportuno en las primeras entradas.
La remontada boricua se concretó en la novena entrada, cuando Rubén Castro conectó un sencillo decisivo con dos outs para dejar tendido en el terreno a México Verde. Castro compartió su impresión tras el batazo que definió el partido:“No estaba pensando mucho, sólo buscando buen contacto para darle la victoria a Puerto Rico. Aproveché la recta y salió el imparable,” dijo Castro después del juego.
Aunque no se han publicado declaraciones oficiales de peloteros mexicanos en fuentes periodísticas tras estos partidos, se percibe una mezcla de frustración y determinación entre los Tomateros por la forma en que dejaron ir una ventaja considerable. El duelo evidenció que la ofensiva mexicana puede producir temprano, pero que el pitcheo de relevo y los momentos de presión serán clave en juegos posteriores.
Tras estas primeras dos derrotas, ambas selecciones mexicanas quedan con marca 0-1 en la Serie del Caribe 2026 y deberán afinar estrategias y aprovechar sus fortalezas ofensivas si desean avanzar a la siguiente fase del torneo. La competencia continúa con partidos críticos donde cada carrera y cada decisión táctico-técnica será decisiva.















