Ciudad de México, a 04 de febrero de 2026.- En una rueda de prensa celebrada este martes en San Francisco, Cathy Lanier, jefa de seguridad de la National Football League (NFL), afirmó categóricamente que “no hay previstas operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ni de control migratorio en torno a la Super Bowl LX ni a ninguno de los eventos relacionados con ella”, refiriéndose al partido y las actividades que rodean al torneo que se disputará el próximo 8 de febrero en Santa Clara, California.
En los últimos meses, amplios sectores de la comunidad migrante y grupos de derechos civiles en Estados Unidos han manifestado su alarma por el aumento de redadas migratorias realizadas por el ICE en ciudades de California y otras regiones, algunas de las cuales han desencadenado enfrentamientos y protestas masivas. Estas operaciones —orientadas a la detención y deportación de personas sin estatus legal— han generado tensiones sociales y denuncias por parte de organizaciones que aseguran que las acciones se realizan sin motivos claros o con un impacto desproporcionado sobre comunidades latinas y de bajos ingresos.
Durante la conferencia, Lanier fue enfática: la seguridad en el marco de la Super Bowl —que congregará a aproximadamente 1.3 millones de visitantes en el área de la Bahía de San Francisco— será gestionada por un dispositivo conjunto de unas 35 agencias federales, estatales y locales, con un enfoque exclusivo en la seguridad pública y la protección de los asistentes, y no incluirá operaciones migratorias del ICE.
Show de Bad Bunny
El anuncio ocurre en medio del creciente interés mediático y cultural por el espectáculo de medio tiempo de la Super Bowl LX, que será encabezado por el artista puertorriqueño Bad Bunny, marcando un hito al ser el primer cantante latino e hispanohablante en actuar como solista en ese segmento del evento.
La elección de Bad Bunny ha generado debates públicos, pues el artista ha sido crítico de las políticas migratorias y ha manifestado en el pasado su preocupación por las redadas del ICE, incluso influyendo en su decisión de no programar conciertos en el continente ante temores de que la presencia de agentes federales pudiera disuadir a sus seguidores de asistir.
Con estas garantías, las autoridades buscan apaciguar temores entre migrantes y asistentes latinos, en un contexto de debate nacional sobre inmigración y seguridad. La confirmación de que el ICE no formará parte de las acciones de seguridad del evento llega también en momentos en que las declaraciones de figuras políticas y la cobertura mediática han intensificado la atención sobre las actuaciones de agencias federales en grandes concentraciones públicas.















