CIUDAD DE MÉXICO, a 10 de febrero de 2026.— El Gobierno de México publicó un nuevo reglamento que establece con mayor claridad cómo las autoridades federales vigilan el espacio aéreo nacional y actúan ante aeronaves que ingresan o vuelan sin autorización.
El documento, difundido en el Diario Oficial de la Federación, detalla los procedimientos para identificar vuelos que representen un riesgo para la seguridad nacional, así como las acciones que deben seguir las autoridades civiles y militares para darles seguimiento o interceptarlos cuando sea necesario.
El reglamento explica que las aeronaves detectadas pueden clasificarse como trazas de interés, vuelos no autorizados o vuelos clandestinos, dependiendo de su comportamiento y de si cuentan o no con un plan de vuelo aprobado. Esta clasificación determina el tipo de respuesta que deben aplicar las instituciones encargadas de la vigilancia aérea.
Coordinación y actuación gradual de las autoridades
Cuando una aeronave no cumple con los requisitos establecidos, evade la comunicación con las autoridades o ingresa al país sin autorización, puede ser considerada un vuelo clandestino. En estos casos, el Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo debe documentar los hechos y notificar a las dependencias correspondientes para que se apliquen las medidas legales previstas.
El reglamento señala que la interceptación aérea solo debe utilizarse como último recurso y siempre con apego a los derechos humanos. Antes de llegar a ese punto, las autoridades deben agotar otros mecanismos como la identificación por radar, la verificación de planes de vuelo y la comunicación directa con la tripulación.
La normativa también establece una coordinación permanente entre la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina, la Guardia Nacional, la Agencia Federal de Aviación Civil y los servicios de navegación aérea, con el objetivo de mantener un monitoreo continuo del espacio aéreo mexicano.
Además, se contempla la delimitación de zonas especiales de vigilancia y protección, así como áreas de identificación aérea que pueden activarse en regiones estratégicas, zonas fronterizas o durante eventos oficiales, con el fin de prevenir operaciones aéreas irregulares.
El decreto que expide el Reglamento de la Ley de Protección del Espacio Aéreo Mexicano entra en vigor al día siguiente de su publicación y obliga a las dependencias involucradas a ajustar sus procedimientos internos para cumplir con el nuevo marco de vigilancia y protección del espacio aéreo nacional















