MÉRIDA, Yucatán, a 10 de febrero de 2026.- Cada 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015 para promover el acceso y la participación plena y equitativa de las mujeres y las niñas en los campos científicos. Esta fecha sirve para destacar tanto las contribuciones de las mujeres en la ciencia como las barreras persistentes que enfrentan.
Según datos de instituciones internacionales como la UNESCO, las mujeres representan aproximadamente el 33 % de las investigadoras en el mundo, mientras que los hombres ocupan la mayoría en la profesión científica. Esta cifra refleja que aún hay más hombres que mujeres dedicados a la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés). Aun cuando la matriculación de mujeres en educación superior en estas áreas ha aumentado, su presencia disminuye significativamente en niveles superiores de carrera científica.
En México, también se observan desigualdades de género en las disciplinas CTIM. Por ejemplo, datos de fuentes periodísticas indican que solo alrededor de 3 de cada 10 profesionistas en áreas STEM son mujeres, lo que evidencia que la brecha de género sigue siendo amplia en la fuerza laboral científica y tecnológica del país.
Retos estructurales
Expertos y publicaciones destacan que existen barreras estructurales que contribuyen a esta disparidad: desde estereotipos de género desde edades tempranas hasta el “techo de cristal”, que reduce la representación femenina en posiciones de liderazgo, salarios más bajos en promedio y menor acceso a financiamiento para investigación. Estos factores combinados mantienen la representación de mujeres por debajo de la de los hombres en muchos ámbitos científicos.
En México y la comunidad latina hay figuras destacadas que han marcado hitos importantes:
- Katya Echazarreta, ingeniera electrónica de Guadalajara, fue la primera mujer mexicana en viajar al espacio como parte de la misión suborbital de Blue Origin en 2022, inspirando a nuevas generaciones de científicas.
- Ellen Ochoa, aunque nacida en Estados Unidos, es descendiente de raíces mexicanas y fue la primera mujer hispana en viajar al espacio y directora del Centro Espacial Johnson de la NASA, dejando un legado de liderazgo y representación en lo más alto del campo aeroespacial.
Además, hay jóvenes científicas mexicanas como Ivana Millán, quien ha colaborado con la NASA y aspira a participar en futuras misiones espaciales, representando las nuevas voces emergentes en ciencia y tecnología.
Aunque la misión Artemis II de la NASA no incluye actualmente una astronauta mexicana en la tripulación, la astronauta Christina Koch será la primera mujer en orbitar la Luna con esa misión, marcando un hito en la exploración espacial y subrayando la importancia de la participación femenina en grandes proyectos científicos globales.















