Ciudad de México, a 12 de febrero de 2026.- La a regidora de Ocotlán, Jalisco, Silvia Iliana Villarruel Gutiérrez se presentó en un evento oficial cargando al mono araña, lo cual fue captado en video que se hizo viral en redes sociales.
No obstante, dijo ante personal de la Profepa que no es dueña del animal, pese a que en redes sociales circulan videos de sus cuentas personales, en los cuales se ve alimentando al monito bebé.
Al respecto, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que presentó una denuncia penal contra quien resulte responsable por la posesión ilegal de un ejemplar de Ateles geoffroyi, conocido como mono araña, en el municipio de Ocotlán, Jalisco.
La intervención ocurrió tras difundirse información el 9 de febrero. Un día después, personal de inspección acudió a la presidencia municipal de Ocotlán para investigar el origen y situación del primate. La persona que aparece en un video con el ejemplar declaró que lo tenía “prestado” y dijo desconocer la identidad de quien lo posee.
La denuncia se sustenta en el Artículo 420 del Código Penal Federal, que sanciona la captura, posesión y comercio ilegal de especies protegidas por la ley y por acuerdos internacionales como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
No al tráfico ilegal
El mono araña está catalogado en peligro de extinción conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010, y la Ley General de Vida Silvestre prohíbe cualquier aprovechamiento extractivo de primates. Su captura y venta no sólo constituyen un delito, también ponen en riesgo la supervivencia de la especie.
La Profepa informó que continuará las diligencias para esclarecer los hechos y garantizar la protección del ejemplar. Asimismo, reiteró que la extracción y comercialización ilegal de fauna silvestre representa una amenaza directa para la biodiversidad del país.
La dependencia hizo un llamado a la ciudadanía a no comprar ni tener como mascotas animales en peligro de extinción. Adquirirlos alimenta el tráfico ilegal y contribuye al deterioro de los ecosistemas. Proteger la vida silvestre es una responsabilidad compartida.















