Por Cristell Lozada
TEKANTÓ, Yuc, a 2 de marzo de 2026.- En Tekantó, 150 productoras y productores del campo recibieron seis mil plantas melíferas, forestales y forrajeras que permitirán fortalecer la actividad apícola y ampliar la cobertura vegetal en 19.23 hectáreas de conservación, como parte de la estrategia Renacimiento Verde impulsada por el Gobierno del Estado.
La entrega, coordinada a través de la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán, busca integrar el desarrollo económico con la protección ambiental en una región donde la miel representa una fuente clave de ingresos para las familias rurales.
La distribución incluyó especies nativas como balché, chak te’ viga, ciricote, k’aatalox, makulís, ramón, campanita, huano, corcho y pa´sak, seleccionadas por su capacidad de adaptación y su alto valor para la polinización.
Estas plantas no solo favorecen la producción de miel, sino que también contribuyen a la restauración de suelos y a la conservación de los ecosistemas locales.

La iniciativa fue gestionada por el Ayuntamiento de Tekantó y contó con representación de todas las comisarías del municipio, lo que garantiza que los beneficios alcancen de manera integral a las comunidades rurales.
El proyecto responde a la necesidad de fortalecer el campo mediante acciones concretas que impacten directamente en la economía familiar.
Durante el evento, la titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, Neyra Concepción Silva Rosado, subrayó que la apuesta es trabajar con especies resilientes y adaptadas a las condiciones del territorio, al tiempo que se impulsa un sector en el que Yucatán mantiene liderazgo nacional.
Destacó que cada planta sembrada representa una acción directa contra los efectos del cambio climático y un paso hacia la seguridad económica de quienes viven de la tierra.

Por su parte, la alcaldesa Flory Cristel Cen Balam reconoció la coordinación interinstitucional que permitió atender con prontitud las necesidades del municipio y reiteró que la reforestación es una prioridad para su administración, al considerar que el cuidado ambiental y el bienestar comunitario van de la mano.
Beneficiarios del programa coincidieron en que la entrega representa un respaldo tangible para el campo. Más allá de la cifra de seis mil ejemplares distribuidos, el impacto se medirá en la recuperación de áreas verdes, el fortalecimiento de la actividad apícola y la permanencia de una cadena productiva que inicia en el vivero y culmina en el sustento diario de las familias de Tekantó.














