Ciudad de México, a 25 de noviembre de 2025.- En medio del debate sobre la presencia de teléfonos celulares en las aulas, la diputada Diana Karina Barreras busca abrir un frente de negociación entre plataformas digitales, empresas de telecomunicaciones, autoridades educativas y familias, con el objetivo de construir lineamientos que regulen su uso sin recurrir a prohibiciones totales.
La legisladora sostiene que el reto no es eliminar la tecnología del entorno escolar, sino establecer acuerdos que pongan al centro la seguridad digital, la prevención del ciberacoso y el bienestar de niñas, niños y adolescentes. Su propuesta se basa en la “autorregulación acompañada”, un modelo que exige corresponsabilidad entre industria, gobierno y hogares.
Establecen diálogo
Como parte del diseño de esta agenda, Barreras ha sostenido reuniones con plataformas y operadores móviles. Uno de los encuentros clave fue con TikTok Latinoamérica, cuyo director de Asuntos Públicos, Alex Bardales, presentó las herramientas de control parental que la plataforma ha implementado en México, incluida la guía para madres, padres y tutores elaborada junto con Fundación PAS.
Además, la diputada dialogó con la directora general de AT&T México, Mónica Aspe, quien expuso los avances de la compañía en la difusión de mecanismos de control parental y en la promoción del uso educativo de la tecnología entre su base de usuarios. La empresa, dijo, está dispuesta a colaborar en la construcción de estándares que favorezcan la seguridad de menores.
El planteamiento legislativo prevé ampliar las mesas de trabajo con otras compañías del sector y organizaciones especializadas, con el fin de conformar un espacio permanente de diálogo que trace rutas comunes para ordenar el uso de celulares en planteles educativos. La prioridad, según Barreras, es equilibrar el mundo digital con la vida cotidiana y dotar a las familias de herramientas para guiar a sus hijas e hijos en un entorno cada vez más conectado.
La iniciativa también busca fortalecer la educación digital y construir ciudadanía digital, con el mensaje de que la tecnología no debe ser expulsada de las escuelas, sino gestionada con reglas claras, mayor supervisión adulta y criterios de protección para estudiantes.















