MÉRIDA Yucatán, febrero de 2026. La delegación mexicana comenzó oficialmente su participación en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, marcando un nuevo capítulo para el deporte nacional en competencias de alto rendimiento sobre hielo y nieve. Con presencia en esquí alpino, esquí de fondo y patinaje artístico, los atletas mexicanos buscarán posicionarse frente a la élite mundial en escenarios históricamente dominados por potencias europeas y norteamericanas.
De acuerdo con el programa oficial difundido por el Comité Olímpico Mexicano, las primeras pruebas arrancan desde la madrugada, horario del centro de México, reflejo de la exigencia logística y física que implica esta justa invernal. La actividad inicia el lunes 10 de febrero, con la presentación del patinador artístico Donovan Carrillo, quien competirá en el programa corto a las 11:30 horas, seguido del programa libre el viernes 13 de febrero al mediodía.

Patinaje abre actividad
Donovan Carrillo es uno de los principales rostros de México en estos Juegos. Tras su histórica actuación en ediciones anteriores, el patinador jalisciense llega con mayor madurez competitiva y con la expectativa de consolidar al país en una disciplina que ha ganado visibilidad internacional en los últimos años.
En esquí de fondo, México estará representado por Regina Martínez y Allan Corona, quienes competirán en la prueba de 10 kilómetros con salida por intervalos. Martínez abrirá participación el jueves 12 de febrero a las 06:00 horas, mientras que Corona hará lo propio el viernes 13 de febrero a las 04:45 horas, en una de las disciplinas de mayor desgaste físico del programa olímpico.
La delegación mexicana también tendrá presencia en esquí alpino, con la participación de Sarah Schleper y Lasse Gaxiola. Schleper competirá en Super G el jueves 12 de febrero a las 04:30 horas y en Slalom Gigante el domingo 15 de febrero, con dos descensos programados a las 03:00 y 06:30 horas. Por su parte, Gaxiola verá acción en Slalom Gigante el sábado 14 de febrero y en Slalom el lunes 16 de febrero, ambos con descensos en los mismos horarios.
Aunque México acude con una delegación reducida, analistas deportivos coinciden en que la participación nacional tiene un alto valor simbólico y estratégico. Cada atleta representa años de preparación en condiciones adversas, con procesos de clasificación complejos y una creciente profesionalización de disciplinas invernales en el país.
El inicio de la participación mexicana en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 reafirma el esfuerzo institucional y de los propios atletas por mantener al país presente en todas las expresiones del olimpismo. Más allá de los resultados, la visibilidad internacional y la inspiración para nuevas generaciones se colocan como uno de los principales logros de esta participación.















