Ciudad de México, a 17 de marzo de 2026.– Al asumir formalmente el cargo como Auditor Superior de la Federación, Aureliano Hernández Palacios delineó los pilares que marcarán su gestión durante los próximos ocho años, centrados en cero tolerancia a la corrupción, defensa del dinero público y un combate frontal a la impunidad, en un contexto donde la fiscalización de los recursos públicos cobra especial relevancia en México.
Durante un mensaje dirigido al personal de la institución, el nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) subrayó que su administración estará guiada por tres ejes fundamentales que buscan fortalecer el combate a prácticas irregulares y garantizar la correcta aplicación del gasto público en todos los niveles de gobierno.
Modernización y fortalecimiento técnico
Hernández Palacios destacó la necesidad de impulsar una transformación profunda del órgano fiscalizador mediante el fortalecimiento de sus capacidades técnicas, la especialización de su personal y la incorporación de herramientas tecnológicas de vanguardia, con el objetivo de hacer más eficientes los procesos de auditoría y mejorar la detección de irregularidades.
El funcionario enfatizó que la fortaleza de la ASF dependerá de la calidad de sus resultados, la rapidez de sus procesos y la confianza que logre generar ante la ciudadanía. En ese sentido, llamó a consolidar el prestigio institucional a través de un trabajo técnico sólido, transparente y cercano a la sociedad, al tiempo que propuso impulsar mecanismos de denuncia ciudadana mediante plataformas digitales y canales directos.
Combate a la impunidad
El nuevo Auditor Superior sostuvo que la lucha contra la corrupción no debe limitarse al interior del organismo, por lo que instruyó mantener una atención permanente a las demandas ciudadanas. “El ciudadano no espera discursos, espera resultados”, afirmó, reiterando que su gestión estará enfocada en la honestidad y en la rendición de cuentas, sin responder a intereses particulares.
Hernández Palacios fue designado el pasado 10 de marzo en sustitución de David Colmenares y, previo a su nombramiento, planteó propuestas como una política de austeridad que incluye la reducción de salarios de altos funcionarios.
En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el proceso de selección se llevó a cabo sin intervención del Ejecutivo y con respaldo de todas las fuerzas políticas. Entre las funciones del Auditor Superior destacan la revisión de ingresos y egresos, fiscalización de la deuda pública, evaluación de resultados y la emisión de observaciones y denuncias penales en caso de irregularidades.














