Por Cristell Lozada
Mérida, Yucatán a 27 de diciembre del 2025.- El panorama para las escuelas particulares se perfila complicado rumbo al ciclo escolar 2026-2027, ante la entrada en vigor del incremento al Impuesto Sobre Nómina (ISN).
La medida, que eleva la tasa del 3 al 3.75% a partir de enero, podría detonar una nueva ola de cierres en el sector educativo privado, advirtió la Asociación Mexicana de Escuelas Particulares A.C. (Amepac).
Estimó que el ajuste fiscal impactará directamente a 185 planteles afiliados en el estado, al tratarse de instituciones que, pese a su vocación educativa, están catalogadas como entes comerciales y están obligadas a cumplir con esta contribución.
El presidente de la Amepac, Elías Dájer Fadel, explicó que existe la percepción de que los colegios privados quedarían fuera del aumento al ISN, sin embargo, al contar con personal contratado deberán absorber este costo adicional, independientemente de su tamaño o nivel educativo.
Cierran sus puertas
Durante 2024 y 2025, un total de 40 escuelas privadas cerraron sus puertas en Yucatán, un promedio de 20 por año. La causa principal fue el déficit financiero generado por la carga fiscal y el pago de diversos impuestos, situación que, advierte, ahora podría agravarse con el nuevo ajuste al ISN.
El dirigente del sector señaló que se trata de un impuesto regresivo, ya que no toma en cuenta los ingresos reales de las escuelas, sino que se cobra simplemente por el hecho de generar empleos, lo que representa una presión adicional para instituciones que ya operan con márgenes reducidos.
A este escenario se suma el impacto del aumento al salario, que las escuelas han tenido que absorber en los últimos años. Con el incrementoal ISN, la carga fiscal se aumenta de manera significativa, poniendo en riesgo la viabilidad financiera de muchos planteles.

Escenario de incertidumbre
Uno de los factores que limita la capacidad de respuesta de los colegios es la imposibilidad de ajustar las colegiaturas de manera inmediata. Las cuotas no podrán incrementarse al inicio del año, aun cuando el impuesto ya esté vigente, por lo que el ajuste tendría que posponerse hasta después del verano, cuando arranque el ciclo escolar 2026-2027.
Dájer Fadel advirtió que, aunque se esperaba una reducción en el número de cierres tras dos años consecutivos de pérdidas, la nueva carga fiscal cambia por completo el escenario.
Lejos de mejorar, el sector educativo privado enfrenta la posibilidad de repetir e incluso superar las cifras de cierres registradas en los últimos veranos, lamentó.














