Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 26 de febrero de 2026.- Con un despliegue de 285 combatientes, 28 pipas de hasta 20 mil litros, 16 estaciones estratégicas, un helicóptero con sistema Bambi Bucket y drones de alta tecnología, el Gobierno de Yucatán activó el operativo integral 2026 para la temporada de quemas agrícolas, que se desarrollará del 1 de marzo al 31 de mayo.
Al instalar el Comité Estatal del Programa de Prevención y Combate de Incendios Agrícolas y Forestales 2026, el gobernador Joaquín Díaz Mena afirmó que la prioridad es proteger selvas, montes, cultivos y comunidades, mediante coordinación interinstitucional y monitoreo permanente en campo.

La estrategia divide al estado en cuatro zonas operativas con un calendario escalonado. La zona 1, con 30 municipios del sur-oriente, tendrá autorización del 1 de marzo al 15 de abril; la zona 3, integrada por 13 municipios del sur, operará del 10 de marzo al 3 de abril; la zona 4, con 12 municipios del norte y oriente, en el mismo periodo; y la zona 2, que abarca 51 municipios del centro-norte, del 20 de abril al 31 de mayo.
Con estrategia, ceden incendios
Durante la sesión en la Secretaría de Desarrollo Rural, se informó que en 2025 hubo una disminución de incendios respecto al año anterior, resultado de la coordinación entre autoridades estatales, federales y municipales, así como de la participación comunitaria en ejidos y comisarías.
El operativo se implementará junto con la Comisión Nacional Forestal, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y los ayuntamientos, lo que permitirá una respuesta articulada desde el primer reporte hasta la liquidación del siniestro.
Además del despliegue, se reforzará la capacitación de brigadistas y productores, así como la difusión de medidas preventivas para evitar quemas fuera de calendario, uno de los principales factores de riesgo en la propagación del fuego.
Las autoridades reiteraron el llamado a respetar estrictamente las fechas autorizadas y reportar cualquier incidente, al advertir que una quema sin control puede poner en riesgo vidas humanas, ganado e infraestructura, especialmente en una temporada marcada por altas temperaturas y vientos intensos.















