Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 22 de marzo de 2026 .– Miles de visitantes transformaron la zona arqueológica de Chichén Itzá en un punto de encuentro multicultural durante el equinoccio de primavera, en una jornada marcada por el misticismo, la expectativa y el interés por una de las tradiciones más representativas del mundo maya.
Entre el 20 y 21 de marzo el sitio registró una afluencia total de 15 mil 436 turistas nacionales y extranjeros que, entre sombreros, cámaras y vestimenta blanca, buscaron ubicarse frente a la pirámide de El Castillo para presenciar el descenso de Kukulkán, un fenómeno que cada año genera asombro colectivo.

El momento más esperado se vivió por la tarde, cuando la luz del Sol comenzó a dibujar, de forma gradual, los triángulos de sombra sobre la escalinata, dando forma a la serpiente que parecía cobrar vida ante la mirada de miles de asistentes que guardaron silencio, aplaudieron y alzaron los brazos en señal de energía y renovación.
El ambiente se complementó con la presencia de grupos que realizaron rituales, sahumerios y prácticas espirituales, reforzando la conexión simbólica entre el fenómeno astronómico y las creencias ancestrales que siguen vigentes entre visitantes y comunidades.


En paralelo, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y autoridades mantuvieron el Operativo Equinoccio de Primavera 2026 reforzando la vigilancia y control para garantizar el flujo ordenado de personas, mientras prestadores de servicios aprovecharon la alta demanda, generando una significativa actividad económica en la zona.
El equinoccio en Chichén Itzá no solo reafirma su relevancia turística, sino que también proyecta la riqueza cultural de Yucatán ante el mundo, consolidándose como una experiencia que combina historia, ciencia y tradición viva.












