Por Staff
Mérida, Yuc., a 27 de enero de 2026.- En Yucatán, la lucha contra el dengue cambió de arma: ahora se combate con mosquitos. El estado puso en marcha una estrategia de control biológico que libera mosquitos portadores de Wolbachia, una bacteria natural que bloquea la transmisión de dengue, zika y chikungunya, sin afectar a las personas ni al medio ambiente.
Los insectos se producen en laboratorio y se liberan de manera controlada en zonas prioritarias, especialmente donde históricamente se han registrado más casos. La lógica es simple y efectiva: cuando estos mosquitos se reproducen con la población local, la Wolbachia se mantiene y reduce drásticamente la capacidad del mosquito para transmitir virus.
A diferencia de los insecticidas, esta estrategia no elimina al mosquito, sino que lo vuelve inofensivo como transmisor, lo que la convierte en una alternativa sustentable y de largo plazo. La bacteria ocurre de forma natural en otros insectos y ha sido avalada por organismos internacionales de salud.
Autoridades sanitarias explican que el programa no sustituye medidas como eliminar criaderos o el uso de repelente, sino que las complementa, fortaleciendo la prevención justo antes de la temporada de mayor riesgo.
La liberación se realiza de forma gradual y monitoreada, con seguimiento epidemiológico para medir su impacto en la reducción de casos. La apuesta: menos enfermos, menos hospitalizaciones y menos presión al sistema de salud, usando ciencia en lugar de químicos.














