Por Cristell Lozada
SISAL, Yuc., 26 de febrero de 2026.– El comisario del puerto de Sisal, Joaquín Galaz, generó polémica luego de publicar en sus redes sociales un video en el que aparece interactuando físicamente con un cocodrilo en la zona portuaria.
En la grabación, difundida con la frase “siempre seré amante de la adrenalina”, se observa al funcionario acercarse al reptil mientras descansaba al sol y posteriormente acariciar su hocico. El animal reacciona retrocediendo ante el contacto humano, sin que se reportaran incidentes durante el breve encuentro.
La escena, captada en un espacio abierto del puerto de Sisal, generó comentarios encontrados entre habitantes y usuarios en redes sociales. Mientras algunos calificaron el acto como temerario y riesgoso, otros lo interpretaron como una muestra de confianza y cercanía con la fauna local.
Especialistas advierten sobre riesgos
Especialistas en vida silvestre han reiterado en distintas ocasiones que los cocodrilos son animales con comportamientos impredecibles, especialmente cuando se sienten invadidos en su espacio o alterados durante sus periodos de descanso.
En Yucatán, la presencia de estos reptiles es común en zonas costeras, manglares y cuerpos de agua cercanos a comunidades pesqueras. Sin embargo, las autoridades ambientales insisten en evitar cualquier tipo de interacción directa.
Marco normativo y responsabilidad pública
En la entidad existen disposiciones ambientales que regulan el manejo e interacción con fauna silvestre, particularmente en ecosistemas protegidos.
El episodio abrió el debate sobre la responsabilidad de las autoridades al difundir este tipo de acciones, considerando los riesgos tanto para las personas como para la conservación de las especies.
Aunque el incidente no dejó personas lesionadas, el caso volvió a poner sobre la mesa la importancia de respetar la vida silvestre y mantener distancia prudente ante ejemplares que forman parte del ecosistema costero yucateco.














