Por Cristell Lozada
Mérida, Yucatán, a 26 de diciembre del 2025.- Con una ocupación laboral que alcanza entre 90 y 95%, el Sindicato de Alarifes de la CTM en Yucatán cerrará 2025 como un año “aceptable” para la construcción, pese a un arranque flojo marcado por la escasa obra pública y cero capacitación para los trabajadores, una ausencia que encendió alertas en el gremio.
Sin embargo, el despegue reciente de licitaciones, la continuidad del actual gobierno y la coexistencia de obra pública y privada activa perfilan un 2026 con mayor dinamismo, en un sector donde hoy, advierte el sindicato, trabajo hay y el reto será preparar mejor a la mano de obra para sostener el ritmo.
El secretario general del sindicato en el estado, Bernabé Chan Castañeda, señaló que, a pesar de los altibajos registrados a inicios de año, la industria no se detuvo y logró mantener estabilidad en la generación de empleo, lo que permitió que no se presentaran complicaciones graves ni para conseguir trabajo ni para contratar personal en las obras en marcha.
Explicó que la relación entre oferta y demanda laboral se ha mantenido equilibrada durante el año, ya que la disponibilidad de proyectos ha permitido absorber a la mayoría de los trabajadores del sector, situación que se refleja en los altos niveles de ocupación que actualmente registra la construcción en Yucatán.
El dirigente sindical detalló que, en este momento, quien no está laborando es por decisión propia, pues existen obras suficientes tanto en el ámbito público como en el privado, lo que ha evitado paros prolongados o periodos de desempleo generalizado entre los albañiles y trabajadores especializados.
Falta capacitación en el gremio
No obstante, reconoció que uno de los principales pendientes de 2025 fue la capacitación, la cual fue prácticamente inexistente en la industria de la construcción, así como la ausencia del programa “Dignificar”, una herramienta que en años anteriores había contribuido a mejorar las condiciones laborales y el desarrollo profesional de los trabajadores.
Indicó que el arranque del año fue lento en cuanto a la generación de obra pública, pero desde hace varios meses se comenzaron a liberar licitaciones, lo que dio mayor certidumbre al sector y permitió una recuperación gradual en la contratación de mano de obra.
Finalmente, Chan Castañeda destacó que actualmente existen proyectos de obra pública en distintos puntos del estado, varios de ellos ya anunciados por el gobierno estatal, y recalcó que la obra privada se ha mantenido activa, factores que, combinados, apuntan a un 2026 con mayor movimiento y mejores perspectivas para los trabajadores de la construcción en Yucatán.















