Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 12 de marzo de 2026.- Las redes de pesca abandonadas o perdidas en el mar, conocidas como “redes fantasma”, continúan representando una amenaza silenciosa para la vida marina. En ese contexto, la séptima campaña de desenmalle realizada en Isla San Jorge, Sonora, permitió liberar a 13 lobos marinos de California atrapados en estos materiales.
El operativo fue encabezado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y contó con la participación de organizaciones ambientales y grupos comunitarios que trabajan en la conservación del ecosistema del Golfo de California.
Los lobos marinos afectados presentaban cordeles y mallas incrustadas en su piel, una situación que puede provocar heridas profundas, infecciones o asfixia cuando los animales crecen y los materiales se aprietan alrededor de su cuerpo.
Especialistas realizaron las maniobras para retirar los restos de redes y garantizar que los ejemplares pudieran regresar al mar sin lesiones permanentes.
Peligro para la fauna
Expertos en conservación han advertido que estas redes no solo afectan a los lobos marinos, sino también a tiburones, tortugas y otras especies marinas, convirtiéndose en un problema ambiental de gran escala.
Ante ello, las autoridades subrayaron que las campañas de desenmalle son una herramienta clave para mitigar el impacto de la pesca ilegal y los desechos marinos en la biodiversidad.














