Ciudad de México, a 26 de febrero de 2026.– Al cierre de 2025, México registró la cifra más alta de Inversión Extranjera Directa (IED) en su historia, con un total de 40 871 millones de dólares, de acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Economía. Este monto representa un incremento del 10.8 % en comparación con 2024, consolidando una tendencia de crecimiento de cinco años consecutivos de IED.
La dependencia federal subrayó que este resultado convierte a México en uno de los destinos más atractivos para la inversión de capital productivo global, especialmente en un contexto donde los flujos de IED hacia economías emergentes registraron una contracción general en 2025, según estimaciones internacionales.
Del total de IED captado, la reinvención de utilidades constituyó el mayor componente, representando el 67.7 % del total, mientras que las nuevas inversiones crecieron de manera notable, impulsando el dinamismo económico del país. Las transacciones entre empresas vinculadas completaron el resto del flujo.
Los datos oficiales muestran que Estados Unidos fue el principal país inversionista, aportando cerca de 15 877 millones de dólares a la IED en México en 2025. Le siguieron España, Canadá, Países Bajos y Japón, concentrando en conjunto una gran parte de los flujos totales.

Concentración geográfica de la IED
Dentro del país, la Ciudad de México se consolidó como el principal receptor de inversión extranjera, captando más de la mitad del total nacional. Otros estados con participación significativa incluyeron Nuevo León y el Estado de México, destacando la distribución territorial del capital foráneo.
Analistas citan que la posición geográfica estratégica, la integración comercial de México con Norteamérica y la estabilidad de ciertas políticas públicas han sido factores clave para mantener el interés de capitales globales, incluso frente a incertidumbres económicas externas.
El récord de IED se da en un momento en que otras economías en desarrollo enfrentan desafíos para atraer capital extranjero, lo que resalta la capacidad de México para competir por inversiones en sectores clave como manufactura, servicios e infraestructura.
Con estas cifras, diversos especialistas consideran que la IED no solo refuerza la posición de México en las cadenas globales de valor, sino que también puede traducirse en mayor crecimiento económico y generación de empleos en el mediano plazo.














