Ciudad de México, a 19 de febrero de 2026.- En México comenzó a discutirse una reforma a la Ley Federal del Trabajo que obligaría a las empresas a informar de manera clara los factores que determinan el salario de un puesto, desde la publicación de vacantes hasta la relación laboral. La iniciativa, que ya dio sus primeros pasos en la Cámara de Diputados, busca fortalecer los derechos de las y los trabajadores frente a prácticas de contratación poco claras.
Uno de los efectos más visibles de la propuesta sería la desaparición del concepto de “sueldo competitivo”, una expresión común en anuncios de empleo que alude a pagos alineados o superiores al promedio del mercado, pero que rara vez detalla montos o criterios. Con la reforma, las empresas tendrían que especificar rangos salariales, tabuladores y prestaciones, evitando negociaciones desiguales desde el inicio.
Legisladores y especialistas coinciden en que la transparencia salarial podría consolidarse como un nuevo derecho laboral, al permitir que las personas trabajadoras conozcan cómo se define su remuneración y bajo qué condiciones puede crecer. La propuesta también apunta a reducir brechas salariales injustificadas y fortalecer la rendición de cuentas dentro de las organizaciones.
Empresas aún no están listas
El Estudio Global de Transparencia Salarial de Aon advierte que la transparencia de sueldos avanza con rapidez en el mundo, impulsada por cambios regulatorios y sociales. De acuerdo con el informe, una proporción relevante de empresas ya publica rangos salariales, aunque muchas aún carecen de procesos sólidos para explicar cómo valoran los puestos y determinan los incrementos.
El análisis de Aon también subraya que buena parte de las organizaciones no se siente preparada para cumplir con esquemas amplios de transparencia salarial. La falta de tabuladores actualizados, metodologías claras y comunicación interna efectiva representa un reto, especialmente si la legislación mexicana avanza hacia obligaciones más estrictas.
Aunque la reforma aún debe recorrer el proceso legislativo, los primeros avales en comisiones confirman que el tema está en la agenda. De avanzar, México se sumaría a la tendencia internacional que, apuesta por salarios visibles y criterios transparentes, marcando un cambio estructural en la cultura laboral del país.















