Por Cristell Lozada
Mérida, Yuc., a 26 de enero de 2026.- Casi dos centenares de niñas y niños de familias yucatecas nacidos en Estados Unidos (EU) contarán este año con acta de nacimiento mexicana, un documento que puede marcar la diferencia entre la reunificación inmediata o una separación prolongada en escenarios de deportación.
El Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya (Indemaya) gestionó 193 registros durante 2025, enfocados principalmente en comunidades asentadas en Oregon, EU, como parte de una estrategia para fortalecer la protección legal de menores con raíces en Yucatán.
El trámite, que antes implicaba un desembolso cercano a 900 pesos por acta, ahora se realiza sin costo para las familias, lo que ha disparado el interés entre connacionales que buscan blindar la situación jurídica de sus hijos. Más que un beneficio administrativo, la medida responde a un contexto migratorio más estricto, donde la falta de documentos que acrediten la nacionalidad mexicana puede derivar en procesos legales más largos y complejos.

Doble nacionalidad
La importancia del registro es que permite acreditar la doble nacionalidad de los menores, un elemento clave cuando se presentan repatriaciones. Sin ese respaldo, los hijos nacidos en territorio estadounidense pueden quedar bajo custodia de autoridades de ese país mientras se resuelve su situación, lo que retrasa el reencuentro con sus padres y genera incertidumbre legal.
Con el acta mexicana, en caso de retorno forzado, las y los menores pueden ingresar al país con identidad reconocida, lo que facilita su incorporación a servicios básicos como educación y salud. El documento funciona, así, como un puente legal que evita vacíos administrativos en momentos críticos para las familias.
Demanda en aumento
En las primeras semanas de 2026 ya se han recibido más de 90 nuevas solicitudes, procedentes de ciudades como Las Vegas, Denver y San Francisco, además de Quebec y Ontario, en Canadá. La cifra muestra que la información sobre este derecho está llegando a más comunidades yucatecas distribuidas en distintos puntos de Norteamérica.
El crecimiento de las gestiones también refleja la dispersión de la migración yucateca, que ya no se concentra en un solo estado de la Unión Americana, sino que se extiende a diversas regiones donde las familias buscan estabilidad laboral sin dejar de mantener vínculos legales con México.
El procedimiento puede iniciarse desde Yucatán: familiares acuden a los ayuntamientos de sus municipios de origen para solicitar la vinculación al esquema de doble nacionalidad.
Las autoridades municipales notifican al Indemaya, que coordina el trámite y el envío de las actas al extranjero, reduciendo traslados y facilitando que más niñas y niños cuenten con identidad jurídica en ambos países.














