CIUDAD DE MÉXICO, a 01 de marzo de 2026.— La madrugada del próximo 3 de marzo traerá uno de los fenómenos astronómicos más llamativos del año. Se trata de un eclipse total de Luna que podrá observarse sin necesidad de equipo especial desde gran parte de América.
El fenómeno ocurre cuando la Tierra se interpone directamente entre el Sol y la Luna y proyecta su sombra sobre la superficie lunar. Este alineamiento solo puede suceder durante la fase de Luna llena. Conforme la Luna avanza dentro de la sombra terrestre, su brillo disminuye hasta adquirir un tono rojizo intenso.
La fase penumbral comenzará a las 8:44 UTC (2:44 a.m. hora del centro de México), cuando la Luna entre en la parte externa de la sombra y el oscurecimiento sea apenas perceptible. Posteriormente, iniciará la fase parcial, momento en el que parecerá que una sombra oscura “muerde” el disco lunar.
La totalidad comenzará a las 11:04 UTC (5:04 a.m. hora del centro de México), cuando la Luna quede completamente dentro de la umbra, la parte más oscura de la sombra terrestre. La fase total terminará a las 12:03 UTC (6:03 a.m. hora del centro de México) y el fenómeno concluirá por completo a las 14:23 UTC (8:23 a.m. hora del centro de México).
Por qué la Luna se ve roja
Durante la totalidad, la Luna adquiere un color cobrizo o rojo oscuro. Esto sucede porque la atmósfera de la Tierra filtra la luz solar. Aunque el planeta bloquea la luz directa del Sol, parte de esa luz atraviesa la atmósfera y se dispersa, permitiendo que los tonos rojizos lleguen hasta la superficie lunar. Es el mismo efecto óptico que produce los colores intensos en amaneceres y atardeceres.
El eclipse total será visible en la madrugada en Norte y Centroamérica y en el occidente de Sudamérica. También podrá observarse durante la noche en el este de Asia y Australia. No será visible en África ni en Europa.
La NASA señala que no se requieren filtros ni protección especial para observar un eclipse lunar. Basta con tener el cielo despejado y, de ser posible, alejarse de luces intensas para mejorar la experiencia. Binoculares o telescopios pueden ayudar a apreciar con mayor detalle los cambios de color y las sombras.
Además, durante el eclipse la Luna estará ubicada en la constelación de Leo, lo que permitirá identificar con mayor facilidad algunas estrellas cercanas debido a la disminución de su brillo habitual.















