Por Cristell Lozada
Mérida, Yuc., 20 de enero de 2026.– Kabah está a punto de sumar una nueva joya a su legado milenario. En pleno corazón de la Ruta Puuc, la zona arqueológica se prepara para abrir un museo que promete cambiar la forma en que visitantes y comunidades miran —y entienden— el pasado maya.
Si el montaje museográfico avanza conforme a lo previsto, el nuevo recinto abrirá sus puertas en febrero, ofreciendo una lectura renovada del patrimonio arqueológico del sur de Yucatán.
Impulsado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el proyecto no solo ampliará la experiencia cultural de Kabah, sino que busca detonar beneficios económicos y sociales para las comunidades cercanas.
El arqueólogo José Uchim Herrera, investigador del INAH y director de Uxmal y de la Ruta Puuc, explicó que la ubicación del museo responde a que el instituto cuenta con una propiedad dentro del sitio, lo que facilitó su planeación y construcción.

Kabah, destacó, forma parte de un conjunto arquitectónico excepcional que dialoga con Uxmal y el resto de los sitios Puuc. El museo viene a complementar ese discurso, ofreciendo contexto, nuevas interpretaciones y hallazgos recientes que enriquecen el recorrido más allá de las estructuras monumentales.
El guion museográfico y el diseño del recinto fueron desarrollados durante varios meses por un equipo de alrededor de ocho investigadores, quienes definieron tanto la narrativa histórica como la selección de piezas. Con el inmueble ya concluido, actualmente se realiza el montaje interno, cuya finalización se prevé para las próximas semanas.
El nuevo museo exhibirá piezas recuperadas durante los últimos 20 años en distintos proyectos arqueológicos de la región, lo que permitirá presentar información actualizada sobre la historia, la simbología y las dinámicas sociales del área Puuc. Entre los objetos más relevantes destaca la Estela 18, recuperada en 2022, que aporta claves sobre la cosmovisión maya, con representaciones del jaguar de la oscuridad y de la diosa Chak Chel.
Más allá del turismo
Más allá del valor histórico, el museo se perfila como un detonador para comunidades como Santa Elena, Muna, Ticul y poblaciones aledañas. Santa Elena, en particular, combina una rica arquitectura histórica con tradiciones vivas como el Kolcalzó, festividad que se celebra en enero y que solo persiste en contadas localidades del estado.
Uchim Herrera subrayó que el objetivo del proyecto va más allá del turismo. Se trata, dijo, de fortalecer la conciencia patrimonial y promover un desarrollo sostenible. Recordó que desde hace más de tres décadas el INAH trabaja con comunidades de la región mediante talleres, programas educativos y colaboración con asociaciones civiles, con la intención de que los beneficios del turismo cultural se traduzcan en identidad, cuidado del patrimonio y bienestar local.














