Por Yoisi Moguel
Mérida, Yucatán, a 19 de diciembre de 2025. – Para los mayas el solsticio de invierno marca una nueva época, de renacimiento, y el 21 de diciembre las ciudades prehispánicas de Chichén Itzá y Dzibilchaltún se convierten en escenarios cargados de energía para iniciar el comienzo de un ciclo, y disfrutar de un espectacular fenómeno que fusiona la astronomía moderna con el conocimiento milenario.
José Antonio Keb, custodio de Chichen Itzá, explicó que el 21 de diciembre será el día más corto del año con la noche más larga, y marcará el cambio de estación, la llegada del invierno.
Este fenómeno astronómico fue estudiado por los mayas, quienes dejaron un legado en sus edificios que hasta la fecha se puede apreciar en movimiento del ciclo solar.
Ciudad de los Itzaes
En el solsticio de invierno, detalló, al amanecer del 21 de diciembre, el sol se alinea de tal forma que ilumina los costados norte y este de “El Castillo”, mientras que las caras sur y oeste permanecen en total oscuridad, marcando el punto máximo de inclinación de la Tierra.
Para los antiguos mayas, apuntó, este momento del año representaba el inicio de un nuevo ciclo, era crucial para la planificación agrícola y religiosa, simbolizando el “renacimiento” de la deidad solar.
Recargar energía
El sol, subrayó, llega a su punto más bajo en el horizonte, al medio día era tiempo en que descansaba para luego cobrar fuerza nuevamente.
El Servicio Meteorológico Nacional prevé que el evento coincida con la entrada de aire fresco, en señal de la presencia de invierno en las tierras del Mayab.
Afluencia turística
Se espera que las zonas arqueológicas del estado reciban una afluencia considerable de turistas nacionales y extranjeros, quienes buscan ser testigos de la precisión con la que las pirámides fueron alineadas hace más de mil años para marcar este momento exacto en el tiempo.
Sobre el solsticio de invierno El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que se espera que las zonas arqueológicas del estado registren un mayor número de visitantes nacionales y extranjeros, quienes llegarán a admirar la precisión con la que las pirámides fueron alineadas hace más de mil años para marcar este momento exacto en el tiempo.
En el caso de Dzibilchaltún en el Templo de las Siete Muñecas, el astro rey realiza un recorrido visual que se encuadra en los accesos del edificio.














