CIUDAD DE MÉXICO, a 10 de abril de 2026.– El caso por la muerte de Carlos Aguirre Gómez, empresario del sector radiofónico y exdirector general de Grupo Radio Centro, escaló en los últimos días tras la detención de su viuda, Rosa María Rubio, en medio de acusaciones que evidencian un conflicto familiar que gira en torno a la sucesión patrimonial.
El caso, que comenzó como una denuncia por presunta privación ilegal de la libertad, ha tomado un giro más amplio al exponer tensiones entre los hijos del empresario y su última esposa, en lo que distintas versiones apuntan como una disputa por el control de bienes y activos tras su fallecimiento.
De acuerdo con los señalamientos, los hijos de Aguirre Gómez acusaron a Rubio de haber mantenido al empresario incomunicado antes de su muerte, lo que derivó en acciones legales en su contra. Sin embargo, la narrativa fue confrontada públicamente por Sofía, hija de la viuda, quien difundió un mensaje en defensa de su madre.
“No hubo secuestro”, sostiene la hija
En su posicionamiento, Sofía cuestionó la versión de los denunciantes al señalar inconsistencias en la acusación, al tiempo que defendió la relación entre su madre y el empresario.
“Yo no entiendo cómo alguien secuestrado puede tener acceso no solo a su celular, pero puede seguir siendo el director de una empresa, viajar dentro y fuera del país, incluso asistir a eventos internacionales. Yo lo viví, es mi familia la que se está atacando”, expresó.
En su mensaje, también señaló que el empresario mantenía una vida activa, con viajes tanto en México como en el extranjero, incluyendo destinos como Miami, Bahamas e incluso eventos internacionales, lo que —dijo— resulta incompatible con la versión de un supuesto aislamiento.
La joven subrayó que su madre estuvo dedicada al cuidado del empresario, especialmente en temas de salud, y cuestionó que las acusaciones hayan surgido meses después de su fallecimiento.
“¿Por qué nadie hizo nada antes, si realmente estaba secuestrado?”, planteó.
Asimismo, sostuvo que la relación entre ambos estuvo marcada por el afecto y el acompañamiento, al asegurar que fueron “un ejemplo de amor y de matrimonio”, y que quienes los conocían pueden dar cuenta de ello.
El posicionamiento de Sofía surge en un momento clave del caso, en el que la disputa ha dejado de ser únicamente legal para convertirse en un enfrentamiento público entre versiones opuestas dentro de la misma familia.
Más allá de las acusaciones penales, el caso ha puesto en el centro la compleja sucesión de uno de los grupos más representativos de la radio en México, lo que añade un componente económico relevante al enfrentamiento.
















