CIUDAD DE MÉXICO, 3 de marzo de 2026.– La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, encabezó este martes la declaratoria constitucional de la reforma en materia de reducción de la jornada laboral, tras confirmar que 23 congresos estatales ratificaron la modificación al artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que establece una jornada de trabajo menor a la actual.
La titular de la Mesa Directiva formalizó la declaración en el Pleno del Senado y remitió el decreto al Diario Oficial de la Federación (DOF) para su publicación, paso necesario para que la reforma adquiera plena eficacia jurídica.
La declaratoria se realizó tras el conteo oficial que confirmó la ratificación de la reforma por parte de 23 legislaturas estatales, superando el umbral mínimo requerido por la Constitución para reformas en materia laboral.
Esta ratificación de las legislaturas locales pone punto final al proceso de validación estatal y allana el camino para que el nuevo texto constitucional sea publicado y comience el proceso de implementación en el marco legal mexicano.
Beneficios de la reforma
La modificación constitucional establece la reducción escalonada de la jornada laboral semanal, pasando de 48 horas a 40 horas para ampliarse de manera progresiva entre 2027 y 2030.
También se espera que los trabajadores puedan tener un mayor equilibrio entre vida personal y profesional, al recortar las horas de trabajo semanal tradicionales. Lo anterior conllevaría al fortalecimiento del tejido familiar y social, al disponer de más tiempo para actividades personales, educativas o de desarrollo.
Además se prevé una potencial mejora en la salud física y mental de las personas trabajadoras al reducir la fatiga asociada a largas jornadas y contribuir a un mayor equilibrio entre vida personal y profesional, al recortar las horas de trabajo semanal tradicionales.
A diferencia de algunas propuestas planteadas durante el debate legislativo, la reforma no incorpora la obligación constitucional de dos días de descanso por semana. En cambio, se mantiene vigente la norma que otorga un día de descanso por cada seis días trabajados, lo que ha generado críticas de sectores que consideraban insuficiente la modificación.
La decisión de mantener el actual esquema de descanso responde a acuerdos dentro del proceso legislativo, pero ha sido señalada por sindicatos y organizaciones laborales como una omisión frente a las expectativas de la fuerza trabajadora.
Con la publicación en el Diario Oficial de la Federación, la reforma constitucional quedará formalmente vigente y se activarán las fases administrativas y normativa necesarias para su aplicación a partir de 2027, fecha en que dará inicio la transición hacia la jornada laboral de 40 horas.
Analistas laborales han señalado que este ajuste representa uno de los cambios más importantes en la regulación laboral mexicana en décadas, acercando al país a modelos laborales que están siendo adoptados en otras economías del mundo.














