CIUDAD DE MÉXICO, a 4 de marzo de 2026.— El gobierno federal y el sector privado invertirán más de 150 mil millones de pesos en 18 proyectos carreteros para mejorar la conectividad y la seguridad vial en el país, así como agilizar las rutas vinculadas al comercio exterior.
La primera parte del programa fue presentada por Jorge Mendoza, director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), quien explicó que los proyectos se desarrollarán mediante esquemas de inversión conjunta entre el Estado y empresas privadas.
De acuerdo con lo expuesto, el paquete inicial contempla 18 proyectos de infraestructura carretera en 11 estados, con los que se busca construir o ampliar aproximadamente 1,450 kilómetros de autopistas en distintas regiones del país.
Además, se estima que las obras generarán 177 mil empleos directos y alrededor de 142 mil indirectos, asociados tanto a la construcción como a la operación y mantenimiento de los corredores carreteros.
El funcionario indicó que el programa forma parte de una estrategia para reducir tiempos de traslado, fortalecer la logística del comercio exterior y mejorar la seguridad en las autopistas, además de impulsar el desarrollo económico en las regiones donde se ejecuten las obras.

Participación privada sin ceder concesiones
El director de Banobras explicó que los proyectos se desarrollarán mediante dos mecanismos de colaboración entre el sector público y el privado.
El primero es el esquema de construcción, mantenimiento, rehabilitación y operación de carreteras, mediante el cual el Fondo Nacional de Infraestructura mantiene la concesión, mientras empresas privadas participan en la inversión y ejecución de las obras a través de contratos de corto o mediano plazo.
El segundo modelo contempla empresas de inversión mixta, en las que el gobierno federal conservará la mayoría accionaria. Bajo este esquema, el sector público podría tener alrededor del 51 por ciento de participación, mientras que el capital privado aportaría el resto de la inversión.
Las autoridades señalaron que todos los proyectos deberán ser autofinanciables, con el objetivo de evitar presiones sobre las finanzas públicas y mantener las metas fiscales del gobierno.
Dentro del programa se consideran 11 proyectos bajo el esquema de contratos carreteros y siete mediante inversión mixta, algunos de los cuales ya se encuentran en construcción o próximos a iniciar su proceso de licitación.
Entre las obras destacadas se encuentran el corredor del Golfo de México, que busca mejorar la conectividad entre el sur y el noreste del país mediante la ampliación de tramos carreteros hasta Reynosa, y la modernización de la ruta federal 57, uno de los principales ejes logísticos que conecta la Ciudad de México con el Bajío y la frontera norte.
También se prevé la construcción de nuevos cruces fronterizos en Nuevo Laredo y Piedras Negras, con el objetivo de incrementar la capacidad de transporte de mercancías entre México y Estados Unidos.
El programa carretero forma parte de la estrategia federal para fortalecer la infraestructura de transporte, facilitar el movimiento de personas y mercancías y consolidar corredores logísticos clave para la economía nacional.












