Arizona, EU.- a 27 de febrero de 20206.- El Wildlife World Zoo, Aquarium & Safari Park, en Litchfield Park (Arizona), presentó a su nueva estrella: una cría de hipopótamo pigmeo cuyo nombre es Jellybean. La llegada del ejemplar ha generado atención dentro y fuera del parque, impulsada por videos donde se le ve explorar el agua junto a su madre.
Aunque en zoológicos sí se registran nacimientos de la especie, no es un evento “común”: el propio Wildlife World Zoo lo describió como un nacimiento “raro e importante”, subrayando su valor dentro del cuidado de especies amenazadas. En este caso, la cría nació el 22 de enero de 2026, de acuerdo con reportes periodísticos y material difundido sobre el caso.
El nombre Jellybean se seleccionó mediante votación pública como parte de una dinámica del zoológico. La convocatoria incluyó opciones con temática “dulce” (entre ellas Cadbury, Twixi, Jellybean y Taffy) y el resultado se dio a conocer tras el cierre del proceso de votos.
Cuidados especiales
A diferencia del hipopótamo común, el hipopótamo pigmeo (Choeropsis liberiensis) es más discreto y forestal, y su supervivencia —tanto en vida silvestre como bajo cuidado humano— depende de hábitats con acceso constante a agua y zonas húmedas que ayudan a regular su temperatura y mantener su piel en buen estado.
También influye su comportamiento: son animales más solitarios y sensibles a cambios en el entorno, por lo que los programas de manejo suelen priorizar espacios tranquilos, enriquecimiento ambiental y rutinas estables para reducir estrés, especialmente en etapas tempranas como la crianza.
Una especie en riesgo
El nacimiento de Jellybean ocurre en un momento en que el hipopótamo pigmeo está catalogado como En Peligro (Endangered) en la Lista Roja de la UICN, con poblaciones silvestres pequeñas y fragmentadas en África occidental, presionadas por pérdida de hábitat y otras amenazas humanas.
Más allá del encanto, el caso de Jellybean está funcionando como vitrina para hablar de conservación: un nacimiento raro en cautiverio se vuelve conversación pública cuando el zoológico involucra a la audiencia —esta vez, incluso desde el nombre— y dirige reflectores hacia una especie que enfrenta un futuro complejo en su rango natural.















