Ciudad de México, a 24 de marzo de 2026.— El basquetbol mexicano da un paso histórico con la declaratoria de elegibilidad de Karim López para el Draft de la NBA 2026, un movimiento que confirma su ascenso meteórico y lo coloca como una de las grandes promesas internacionales rumbo a la mejor liga del mundo.
La decisión del alero sonorense representa un hecho sin precedentes en el desarrollo reciente del baloncesto nacional, al tratarse de la primera vez que un jugador nacido en México se declara elegible con proyección real de ser seleccionado en posiciones destacadas del draft. Analistas lo ubican incluso dentro de la primera ronda, con posibilidades de irrumpir en el Top 10 o Top 15.
Trayectoria internacional
Originario de Hermosillo, López ha construido su carrera fuera de México, con formación en el Joventut Badalona de España y consolidación en los New Zealand Breakers de la liga australiana, dentro del programa Next Stars, una plataforma reconocida para el desarrollo de talento rumbo a la NBA.
Durante la temporada 2025-2026, el mexicano destacó con actuaciones de alto impacto, incluyendo un juego de 32 puntos y participación clave en la obtención de la Ignite Cup, consolidando su perfil como prospecto de élite.
Presencia con la Selección Mexicana
En el plano internacional, López ha sido parte del proceso de selecciones nacionales desde categorías juveniles, participando en torneos como el FIBA U16 Américas y posteriormente integrándose al equipo mayor en procesos clasificatorios olímpicos, lo que ha acelerado su madurez competitiva.
Perfil de estrella en formación
Con 2.06 metros de estatura y capacidad para desempeñarse como alero versátil, López es considerado por especialistas como un jugador con alto techo, destacando por su capacidad ofensiva, manejo de balón y tiro exterior, cualidades que lo perfilan como un proyecto sólido para la NBA moderna.
La declaratoria de elegibilidad de Karim López no solo marca un hito individual, sino que abre una nueva narrativa para el basquetbol mexicano, históricamente con limitada presencia en la NBA. Su posible selección en 2026 podría convertirlo en el rostro de una generación que busca consolidar a México en el mapa global del deporte ráfaga.













