Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 26 de febrero de 2026.- Durante la presentación del libro “El bordado maya de Yucatán: patrimonio vivo”, obra que articula 160 acciones estratégicas definidas por las propias artesanas para garantizar la preservación y fortalecimiento de esta tradición, se destacó que más de 400 bordadoras de 23 municipios participan en el Plan de Salvaguardia.
Además, alrededor de 200 mujeres cuentan ya con certificación oficial como maestras formadoras, un paso clave para asegurar la transmisión formal del conocimiento. El proyecto, impulsado de manera coordinada con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), busca consolidar la ruta para su reconocimiento como patrimonio cultural inmaterial a nivel internacional.
El representante de la UNESCO en México, Andrés Morales Arciniegas, subrayó que el modelo yucateco es inédito en el país, al haber logrado la creación del Consejo Estatal de Bordadoras bajo el liderazgo directo de las mujeres artesanas. Destacó que este esquema debería replicarse a nivel nacional, pues demuestra que la salvaguarda del patrimonio vivo es más sólida cuando nace desde las comunidades.
En representación del Consejo, Zelmy Domínguez Chan puntualizó que aún se requiere que el reconocimiento se traduzca en bienestar tangible: mayor promoción nacional e internacional, apertura de más espacios de comercialización, capacitación constante, acceso a insumos y créditos accesibles, así como medidas firmes contra la reproducción de bordados falsos, que afectan la creatividad y reducen los ingresos familiares.
El gobernador Joaquín Díaz Mena destacó que el compromiso institucional se centra en tres ejes: capacitación técnica y comercial, protección de la autoría frente a la apropiación indebida y apertura de mercados para asegurar ingresos dignos. Señaló que la estrategia coloca al bordado maya como parte esencial del Renacimiento Maya, vinculando cultura e impulso económico.
Enriquecida con un amplio catálogo fotográfico y testimonios directos, la publicación también fue concebida como herramienta pedagógica para que nuevas generaciones comprendan el significado simbólico de cada figura y color. Con cifras concretas y una ruta de acción definida, el bordado maya se consolida como identidad viva y eje estratégico para el desarrollo cultural de Yucatán.














