Por Cristell Lozada
TIZIMÍN, Yuc, a 3 de marzo de 2026.- Tras años de transitar por un camino en malas condiciones, la reconstrucción de tres kilómetros del camino rural La’ kin, en la comisaría de Santa Rosa y Anexas, ya reduce hasta en 75 por ciento los tiempos de traslado para 50 productoras y productores de 33 unidades en Tizimín. Ahora pueden movilizar cosechas de hasta dos toneladas de calabaza y cuatro toneladas de pepino y tomate verde en menos viajes y con menores costos.
La obra, respaldada con 80 mil pesos por kilómetro a través de la Secretaría de Desarrollo Rural, se suma a los 40 kilómetros rehabilitados en 2025 en el municipio, que beneficiaron a más de 1,200 trabajadores del campo.

La mejora en la conectividad no solo representa un ahorro en tiempo, sino también una disminución en el desgaste de vehículos y en los gastos de operación, factores que impactan directamente en la rentabilidad de las actividades agrícolas, apícolas, ganaderas y hortícolas que se desarrollan en esta zona del oriente del estado.
Productores de la comisaría señalaron que, durante la temporada de lluvias, el acceso a sus parcelas se volvía complicado, lo que obligaba a realizar más viajes para sacar la producción o incluso a esperar mejores condiciones climáticas, generando retrasos en la comercialización y posibles pérdidas.

Con la rehabilitación del tramo, ahora los compradores pueden ingresar directamente hasta las unidades productivas, lo que facilita la logística de carga y fortalece la cadena de suministro, permitiendo que los productos lleguen con mayor frescura y rapidez a los mercados locales y regionales.
El programa Caminos Renacimiento forma parte de una estrategia estatal orientada a fortalecer la infraestructura rural y consolidar la movilidad productiva como un eje para el desarrollo económico en las comunidades y comisarías, donde el campo continúa siendo una de las principales fuentes de sustento.

En Tizimín, considerado uno de los municipios con mayor vocación agropecuaria de Yucatán, estas acciones buscan generar condiciones más dignas para quienes trabajan la tierra, impulsando la competitividad del sector y propiciando que el crecimiento llegue de manera directa a las familias que dependen de la actividad primaria.













