Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc, a 11 de marzo de 2026.- La Central de Abasto de Mérida se prepara para ampliar su oferta con la creación de una nueva área especializada en la venta de pescados y mariscos, proyecto que busca fortalecer el abasto de productos del mar y atraer a más compradores.
El espacio funcionará como un segundo punto importante para este tipo de comercio en la ciudad, además de la zona ya existente en el mercado Lucas de Gálvez.
De acuerdo con el administrador del complejo, Ricardo Béjar Herrera, en una primera etapa se habilitarán siete locales donde se ofrecerán distintos productos del mar, lo que permitirá diversificar la oferta para comerciantes, restauranteros y familias que acuden a este centro de distribución en busca de productos frescos.
Actualmente se encuentra en marcha la convocatoria para asignar los espacios y se prevé que el nuevo punto de venta comience a operar antes de que concluya el mes. Con esta iniciativa se espera incrementar la actividad comercial y atraer a más visitantes a la Central de Abasto, que diariamente recibe a compradores mayoristas y minoristas.
El proyecto también contempla una nueva área de estacionamiento que permitirá ampliar la capacidad para quienes llegan a realizar compras. Este centro de distribución no sólo abastece a Mérida, sino también a compradores provenientes de entidades cercanas como Campeche y Quintana Roo, lo que lo convierte en un punto estratégico para el comercio regional.
Las mejoras forman parte de un proceso de modernización del complejo. Durante 2025 se realizaron trabajos de rehabilitación que incluyeron la reparación de andenes, escaleras de acceso y la renovación de sanitarios, los cuales ahora cuentan con servicio las 24 horas para atender a comerciantes y visitantes.
A estas acciones se suma la construcción de una nueva área de restaurantes que ofrecerá gastronomía yucateca. En su primera etapa contará con cinco locales y un comedor común similar al de los centros comerciales.
Paralelamente se edifican nuevas bodegas de refrigeración para almacenar frutos rojos como cerezas, fresas y uvas que llegan desde estados como Michoacán, Sonora y Baja California, obras que en conjunto representan una inversión superior a los 10 millones de pesos provenientes de la iniciativa privada.














