Por Cristell Lozada
MÉRIDA, Yuc., a 03 de abril de 2026.- El sector inmobiliario en Yucatán entró en una nueva etapa de regulación con la entrada en vigor de la Ley del Registro Estatal de Asesores Inmobiliarios, medida que, en conjunto con disposiciones federales en materia antilavado, busca poner fin a la informalidad en la compraventa y renta de bienes raíces.
A partir de ahora, cualquier persona que desee intermediar en operaciones inmobiliarias deberá contar obligatoriamente con una licencia oficial otorgada por el Instituto de Seguridad Jurídica Patrimonial de Yucatán, lo que establece un control más estricto sobre quienes participan en este mercado.
La normativa también contempla la obligatoriedad de acreditar procesos de capacitación, así como la inclusión del nombre del asesor en las actas notariales, generando un registro legal y fiscal de cada operación realizada en el estado.
Rezago, expuesto
El contexto revela un rezago importante en la regularización del sector, ya que de aproximadamente cinco mil intermediarios, solo alrededor de 400 han sido certificados, mientras que el resto permanece en una situación irregular que deberá corregirse con la nueva legislación.
De manera paralela, las reformas en materia de prevención de lavado de dinero establecen la obligación de reportar operaciones sospechosas en menos de 24 horas, además de conservar expedientes hasta por 10 años, fortaleciendo los mecanismos de vigilancia.
Este endurecimiento regulatorio responde al crecimiento acelerado del mercado inmobiliario en Mérida y a la necesidad de evitar el uso de estas operaciones para el manejo de recursos de procedencia ilícita.
Para los compradores, representa un avance en certeza jurídica, mientras que para quienes operaban de manera informal implica la obligación de regularizarse para continuar en el sector.













