LOS CABOS, BCS., a 13 de marzo de 2026.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) anuló la autorización en materia de impacto ambiental otorgada al proyecto turístico e inmobiliario “Baja Bay Club”, ubicado en Baja California Sur, a tan solo 1.5 kilómetros del Parque Nacional Cabo Pulmo. La decisión fue tomada tras revisar el expediente del desarrollo impulsado por el Fideicomiso Cabo Dorado, al detectarse inconsistencias técnicas y omisiones relevantes en la evaluación ambiental.
La resolución fue emitida por la Unidad Coordinadora de Asuntos Jurídicos de la Semarnat, que determinó la nulidad del permiso concedido en agosto de 2024 por la representación estatal de la dependencia en Baja California Sur. Como resultado, se ordenó emitir una nueva resolución que niegue formalmente la autorización de impacto ambiental para el proyecto.
Riesgos para ecosistemas marinos
El desarrollo “Baja Bay Club” contemplaba la construcción de 422 villas residenciales, 275 habitaciones de hotel, un club de playa, instalaciones para embarcaciones y un campo de golf sobre dunas costeras, dentro de un predio de aproximadamente 600 hectáreas.
Su proximidad con el Parque Nacional Cabo Pulmo, área natural protegida que alberga el arrecife coralino más grande del Golfo de California, generó preocupación entre especialistas y organizaciones ambientales por los posibles impactos ecológicos.
Durante la revisión del expediente, Semarnat identificó omisiones graves en la información presentada por el promovente, entre ellas la negación de la existencia de cuerpos de agua dentro del predio. Sin embargo, las autoridades confirmaron la presencia de al menos tres arroyos temporales que desembocan en el mar, lo que podría provocar sedimentación y contaminación en el arrecife.
La dependencia también advirtió que el proyecto implicaba riesgos para corredores biológicos que conectan la zona costera con la Sierra de la Laguna, así como posibles afectaciones a la capacidad natural de la costa para resistir fenómenos meteorológicos como huracanes.
Impactos potenciales a especies protegidas
Otro de los factores considerados en la resolución fue el impacto que el desarrollo podría generar sobre especies protegidas, como tortugas marinas y el gallito marino, que utilizan las playas cercanas como áreas de anidación.
Además, la autoridad ambiental detectó que el proyecto no contemplaba medidas adecuadas de diseño para enfrentar ciclones tropicales, a pesar de tratarse de una zona catalogada como altamente vulnerable a eventos meteorológicos extremos.
La revisión de la autorización fue promovida por organizaciones como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) y Amigos para la Conservación de Cabo Pulmo, quienes solicitaron a la autoridad ambiental reconsiderar el permiso otorgado.
El proceso también fue respaldado por más de nueve mil firmas ciudadanas recabadas por Greenpeace México, en las que se pedía frenar proyectos que pudieran afectar al ecosistema marino de Cabo Pulmo, considerado uno de los más importantes de México.
Pretendían evitar evaluación regional
Semarnat también acreditó que el promovente recurrió a la fragmentación del proyecto, al dividir el desarrollo en dos iniciativas —Baja Bay Club y Hotel Bahía El Rincón— con el objetivo de evitar una Evaluación de Impacto Ambiental regional que analizara los efectos acumulativos sobre la zona.
Este tipo de estrategias, señalaron especialistas y organizaciones ambientales, puede ocultar impactos sinérgicos sobre ecosistemas sensibles, especialmente en áreas cercanas a zonas naturales protegidas.
Tras conocerse la decisión, organizaciones como CEMDA, Greenpeace México, Cabo Pulmo Vivo y Amigos para la Conservación de Cabo Pulmo destacaron que la resolución marca un precedente en la evaluación ambiental de proyectos turísticos de gran escala.
La Semarnat concluyó que el desarrollo es técnica y jurídicamente inviable en las condiciones presentadas, por lo que la oficina de representación en Baja California Sur deberá emitir el dictamen negativo correspondiente. Aunque el promovente aún podría recurrir a medios legales, el fallo representa un paso importante para proteger uno de los ecosistemas marinos más biodiversos del planeta.














