CIUDAD DE MÉXICO, a 21 de enero de 2026.- El sarampión volvió a encender alertas en México. Aunque es una enfermedad prevenible con vacuna, autoridades de salud confirmaron que el actual brote está ligado a los rezagos de vacunación que dejó la pandemia de COVID-19, cuando millones de niñas y niños no completaron sus esquemas, tanto en México como en otros países.
Durante la conferencia matutina de ayer, el secretario de Salud, David Kershenobich, informó que el país cuenta con vacunas suficientes para enfrentar el brote y proteger a la población en los próximos años.

Un virus altamente contagioso
El sarampión no es una enfermedad menor. De acuerdo con la Secretaría de Salud, es uno de los virus más contagiosos que existen: mientras que una persona con COVID podía contagiar a cuatro, un solo caso de sarampión puede infectar hasta a 15 o 16 personas, y el virus puede permanecer activo en el ambiente hasta por dos horas.
Por esta razón, cada caso confirmado activa de inmediato un cerco sanitario, que incluye un barrido de vacunación en al menos 25 manzanas a la redonda, además de acciones intensivas en zonas urbanas y rurales.
El sarampión suele comenzar con fiebre alta y malestar general. Posteriormente pueden aparecer tos, escurrimiento nasal, ojos rojos e irritados, y después un sarpullido característico que inicia en el rostro y se extiende al resto del cuerpo. En algunos casos, especialmente en niñas y niños pequeños, puede provocar complicaciones graves.
Ante cualquier síntoma, las autoridades recomiendan no automedicarse y acudir de inmediato a una unidad de salud.

Vacunas suficientes y gratuitas
El Gobierno de México informó que en 2026 se adquirieron 27.3 millones de vacunas contra el sarampión, lo que garantiza el abasto necesario. Hasta ahora, 3 millones 836 mil dosis ya han sido entregadas, y el país dispone actualmente de 23 millones 529 mil dosis disponibles.
A la fecha, se han aplicado 11 millones 853 mil 684 dosis en todo el territorio nacional como parte de la estrategia de contención del brote.
Las vacunas están disponibles de manera gratuita en el IMSS, IMSS Bienestar, ISSSTE y demás instituciones públicas de salud, sin importar la derechohabiencia.
La estrategia nacional contempla tres momentos clave: la vacunación en la primera infancia, la aplicación de la segunda dosis y los esquemas de recuperación para quienes no fueron vacunados oportunamente.
Los grupos prioritarios incluyen a niñas y niños de 12 y 18 meses, población rezagada de 2 a 9 años, personal de salud, personal educativo y jornaleros agrícolas, quienes por su movilidad presentan mayor riesgo de contagio.
Como medida extraordinaria, se decidió adelantar una “dosis cero” a bebés de 6 a 11 meses, para protegerlos durante el brote.
¿Dónde vacunarse?
Para conocer los puntos de vacunación, la población puede comunicarse al 079, donde se brinda información oficial y actualizada.
Las autoridades reiteraron que la vacunación es una responsabilidad colectiva. Controlar el sarampión es posible y depende de mantener esquemas completos en toda la población.















