Por Cristell Lozada
MÉRIDA, YUC, a 10 de febrero de 2026.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS Yucatán) firmaron un Convenio Específico de Coordinación para fortalecer la gestión integral y sustentable de la evaluación de impacto ambiental en las unidades de producción porcícola del estado.
Las autoridades buscan reforzar la supervisión de esta actividad y garantizar el cumplimiento de la normatividad vigente. El acuerdo impulsa una coordinación más estrecha entre instancias federales y estatales para mejorar los procesos de revisión, vigilancia y seguimiento ambiental de las granjas porcinas, un sector que diversos actores han señalado por su potencial impacto en suelos, aire y recursos hídricos, particularmente en una entidad con alta fragilidad ambiental.

Evaluación de impacto ambiental
Como parte de este instrumento, las dependencias fortalecerán los procedimientos de evaluación de impacto ambiental y realizarán acciones conjuntas de inspección y verificación para asegurar que las unidades de producción operen bajo criterios de sustentabilidad y con medidas adecuadas de prevención y mitigación de daños.
Entre los aspectos prioritarios destacan el manejo de residuos, las emisiones y las descargas que pudieran afectar cuerpos de agua superficiales y subterráneos, por lo que el convenio establece una actuación coordinada para detectar irregularidades, dar seguimiento técnico y, en su caso, aplicar medidas correctivas.
El mecanismo también contempla el intercambio de información entre dependencias y mantiene un seguimiento permanente de los procesos ambientales vinculados con esta actividad productiva, con la intención de dar mayor solidez técnica a las autorizaciones, supervisiones y resoluciones en la materia.
Con esta colaboración interinstitucional, las autoridades ambientales avanzan hacia un modelo de producción porcícola con mayor control regulatorio y menor presión sobre el entorno natural de Yucatán, al alinear responsabilidades federales y estatales en la protección del equilibrio ecológico.














