Por Cristell Lozada
PROGRESO, Yuc., a 25 de marzo de 2026.– A unos días del inicio de la temporada de captura de mero, autoridades estatales encendieron las alertas por el uso de embarcaciones conocidas como “realzadas”, unidades modificadas para alejarse más de la costa, pero que podrían representar un riesgo para la seguridad de los pescadores si no cumplen con las certificaciones técnicas correspondientes.
La titular de la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables de Yucatán (Sepasy), Lila Frías Castillo, explicó que este tipo de embarcaciones no es nuevo en la entidad, ya que su presencia se remonta a más de una década. No obstante, advirtió que el principal problema radica en las modificaciones estructurales que alteran su diseño original y pueden comprometer su estabilidad en altamar.
La funcionaria precisó que cualquier alteración en la estructura de una embarcación puede generar condiciones de inestabilidad, elevando de manera considerable el riesgo de accidentes durante las jornadas de pesca. Por ello, insistió en que estas unidades deben contar con un diseño avalado por un ingeniero naval certificado, que garantice condiciones seguras para su operación.
Refuerzan supervisión en puertos
En ese contexto, indicó que las autoridades marítimas han fortalecido las acciones de supervisión para verificar que las embarcaciones cumplan con los requisitos técnicos establecidos. Advirtió que aquellas unidades que no logren acreditar su certificación no podrán seguir operando, al representar un peligro directo para la integridad de los tripulantes.
De acuerdo con datos de la dependencia estatal, el municipio de Progreso concentra la mayor cantidad de estas embarcaciones, con un registro aproximado de 80 unidades, situación que ha derivado en una vigilancia más estricta en esa zona costera.
Avanza credencialización
De manera paralela, Frías Castillo informó que la Sepasy avanza en el proceso de actualización documental y credencialización del sector pesquero, un trámite que no se realizaba desde 2020. Como parte de esta estrategia, recientemente se entregaron en Progreso las primeras 300 credenciales a trabajadores del mar.
Detalló que este documento funciona como una identificación oficial del pescador, al incluir datos personales y contactos, lo que resulta clave ante los riesgos propios de la actividad pesquera. Además, destacó que la respuesta del sector ha sido positiva, ya que más de dos mil pescadores han presentado su documentación actualizada durante esta primera etapa.
Finalmente, la secretaria adelantó que el proceso de credencialización continuará de forma itinerante en los distintos puertos del estado hasta junio, aprovechando el periodo de veda, cuando gran parte de los pescadores permanece en tierra y puede realizar este tipo de trámites administrativos.












