CIUDAD DE MÉXICO, a 7 de abril de 2026.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó a la Secretaría Anticorrupción a revisar el contrato adjudicado a la empresa Ensambladora Latinoamericana de Motores (ELAM), relacionado con el suministro de vehículos de la marca FAW, en medio de cuestionamientos sobre su asignación.
Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria rechazó cualquier tipo de influencia en los procesos de contratación pública. “No puede haber ninguna influencia de ningún tipo para ninguna contratación en el Gobierno”, afirmó, al tiempo que ordenó la revisión del acuerdo correspondiente.
De acuerdo con registros públicos, el contrato identificado como D.G.ADMON.SAT-161/F/2023 fue adjudicado el 2 de octubre de 2023 como resultado de la licitación pública LA-07-110-007000999-T-564-2023, en la que participaron 28 empresas.
La asignación recayó en ELAM, encabezada por Ernesto del Blanco Arjona, por un monto de 2 mil 339 millones de pesos. El contrato contemplaba el suministro de 1,279 camiones de 6.5 toneladas para transporte de personal y carga, así como 30 unidades tipo estacas.
Contrato fue cancelado por incumplimientos
Información posterior señala que el contrato fue cancelado debido a incumplimientos por parte de la empresa proveedora. Entre las irregularidades reportadas se encuentran retrasos en los plazos de entrega, suministro incompleto de las unidades y diferencias en la calidad de los vehículos respecto a lo establecido en el acuerdo.
ELAM, empresa que forma parte de Grupo Blanco, ha sido mencionada previamente en investigaciones periodísticas relacionadas con la obtención de contratos públicos en administraciones estatales de Hidalgo. Entre los proyectos asociados a su grupo empresarial se incluyen obras de infraestructura en esa entidad.
Por su parte, la marca FAW tuvo una incursión previa en el mercado mexicano entre 2006 y 2009, cuando comercializó automóviles a través de tiendas Elektra. Esta estrategia fue abandonada tras enfrentar problemas de aceptación, limitaciones en la red de servicio y falta de refacciones.
En ese contexto, en una entrevista con El Financiero, el empresario Ricardo Salinas Pliego reconoció que la venta de autos FAW representó uno de sus fracasos empresariales. La actual relación entre FAW y ELAM se inscribe como un nuevo intento de la marca por posicionarse en el mercado nacional.














