Ciudad de México, a 26 de febrero de 2026.– A miles de millones de años luz, dos estrellas de neutrones colisionaron en otra galaxia y el telescopio robótico COLIBRÍ logró detectarlo. Se trata del primer resultado científico obtenido con este instrumento, que opera desde inicios de 2025 en el Observatorio Astronómico Nacional, en la sierra de San Pedro Mártir, Baja California, instalación adscrita al Instituto de Astronomía de la UNAM.
El evento fue registrado inicialmente en rayos gamma y posteriormente observado en rayos X, en el espectro óptico y en radio, lo que permitió reunir información en distintas frecuencias del espectro electromagnético. Esta combinación de datos ayudó a describir con mayor detalle las características del fenómeno y del entorno en el que ocurrió.


Camila Angulo Valdez, estudiante de doctorado en Astrofísica de la UNAM y líder del artículo aceptado para su publicación en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, explicó que no siempre este tipo de colisiones logra observarse en el espectro óptico.
En este caso, el equipo obtuvo datos poco comunes y detectó que el evento ocurrió en un medio con una densidad alta, una característica inusual en estallidos producidos por la fusión de objetos compactos.
Reacción automática en segundos
El telescopio COLIBRÍ, con un espejo principal de 1.3 metros de diámetro, puede responder de manera automática a alertas emitidas por misiones espaciales internacionales vinculadas a agencias como la NASA y otras instituciones científicas. Cuando recibe la señal, gira hacia el punto indicado del cielo en un lapso aproximado de entre 10 y 20 segundos, lo que permite comenzar las observaciones casi de inmediato.
Alan Watson Forster, investigador del Instituto de Astronomía y responsable del instrumento, señaló que el objetivo es seguir estos eventos durante varias noches para analizar su evolución más allá de las primeras horas. El seguimiento permitió detectar, un día después de la emisión inicial, un abrillantamiento en la curva de luz, lo que aportó más información sobre el comportamiento del estallido.

En el estudio participaron especialistas del Instituto de Astronomía, del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica, del Instituto de Ciencias Nucleares y de la Facultad de Ciencias de la UNAM, además de instituciones de Italia, Australia y Francia. COLIBRÍ es un proyecto de colaboración entre México y Francia, impulsado por la UNAM y organismos científicos de ambos países.
Este primer resultado confirma la capacidad del telescopio para integrarse a redes internacionales de observación y aportar datos sobre fenómenos extremos que ocurren fuera de nuestra galaxia.















