WASHINGTON DC., EU., a 11 de marzo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la construcción de una nueva refinería de petróleo en Brownsville, Texas, un proyecto que marcará un hito en la industria energética del país al convertirse en la primera refinería completamente nueva que se construye en territorio estadounidense en medio siglo. La instalación se levantará en el Puerto de Brownsville, cerca de la frontera con México, como parte de una estrategia para fortalecer la producción energética nacional.
De acuerdo con información difundida por el gobierno estadounidense y reportes de medios internacionales, el proyecto está valuado en alrededor de 300 mil millones de dólares, lo que el mandatario calificó como “el acuerdo energético más grande en la historia del país”. La refinería será desarrollada por la firma America First Refining, con respaldo financiero de Reliance Industries, el mayor conglomerado privado de la India y operador del complejo de refinación más grande del mundo.
Procesará petróleo de esquisto
El complejo energético estará diseñado para procesar alrededor de 168 mil barriles de crudo al día, principalmente petróleo ligero proveniente de campos de shale en Estados Unidos, un tipo de crudo que muchas refinerías existentes no pueden procesar eficientemente debido a su configuración histórica para crudos pesados. La infraestructura incluirá instalaciones portuarias y logísticas que permitirán distribuir combustibles tanto en el mercado interno como en exportaciones.
Durante el anuncio, el presidente estadounidense afirmó que el proyecto forma parte de su estrategia “American First Refining”, una política orientada a fortalecer la autosuficiencia energética y atraer inversiones industriales al país. Según el mandatario, la nueva refinería “impulsará la seguridad energética, generará miles de empleos y consolidará el liderazgo de Estados Unidos en el mercado global de combustibles”.
La administración estadounidense estima que el proyecto generará miles de empleos durante la fase de construcción y operación, además de producir combustibles refinados por un valor potencial de decenas de miles de millones de dólares. También se espera que contribuya a reducir el déficit comercial energético y fortalecer las exportaciones de combustibles, especialmente hacia mercados internacionales.
Inicio de obras previsto para 2026
Las empresas involucradas señalaron que el plan contempla iniciar la construcción en el segundo trimestre de 2026, una vez concluidos los permisos regulatorios y los acuerdos financieros. Además, Reliance firmó un contrato de compra de productos refinados por 20 años, lo que garantiza demanda para la producción futura de la instalación.
Analistas destacan que la construcción de esta refinería representa un giro relevante en la política energética de Estados Unidos, en un contexto marcado por tensiones en el mercado petrolero y el aumento de los precios del combustible. Para la Casa Blanca, el proyecto simboliza el retorno de la inversión industrial en el sector energético después de décadas en las que el país se enfocó principalmente en expandir y modernizar refinerías existentes, en lugar de construir nuevas.













