Por Cristell Lozada
Mérida, Yuc., a 21 de enero de 2026.- El turismo en Yucatán cerró 2025 con el freno ligeramente puesto. Sin desplomarse, pero tampoco con el dinamismo de años anteriores, la ocupación hotelera del estado se estabilizó en 55% durante diciembre, cinco puntos por debajo del 60% registrado en el mismo mes de 2024, de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Hoteles en Yucatán (AMHY).
El reporte confirma que Mérida sigue siendo el gran imán de visitantes, al concentrar una ocupación de 56%, mientras que el interior del estado se quedó en 45%, una diferencia que evidencia la brecha persistente entre la capital y el resto de los destinos turísticos. Aun así, el sector mantiene números competitivos en un contexto de mayor oferta hotelera y un mercado más disputado.
El presidente de la AMHY, Juan José Martín Pacheco, precisó que, en el caso específico de Mérida, el reporte se construyó con base en una muestra de 80 hoteles, que en conjunto aportan 5 mil 215 habitaciones, lo que permite dimensionar el peso del destino dentro de la oferta estatal y su relevancia como punto de pernocta para viajeros nacionales y extranjeros.
Para el interior del estado, la muestra se integró con 26 hoteles, con un total de 769 habitaciones, cifra menor si se compara con la capital, pero suficiente para reflejar las tendencias regionales y las variaciones que se registraron en destinos con distintos perfiles, desde zonas culturales hasta áreas con vocación de sol y playa.

Expansión de la oferta, el factor
El organismo atribuyó este comportamiento a la expansión de la oferta, pues la muestra de hoteles analizados creció de 100 a 106 establecimientos en el último año, con un total de 5 mil 984 cuartos, lo que implica mayor competencia por el flujo de pernocta y un reparto más amplio de la demanda turística.
Aun con el ajuste, los Pueblos Mágicos mostraron resiliencia y se mantuvieron cerca de los niveles registrados en Mérida, especialmente en el corredor de ciudades coloniales: Valladolid alcanzó 55.70%, consolidándose como el segundo destino más importante del estado, mientras que Izamal reportó 54.93%, confirmando la alta demanda por turismo cultural y estancias en ciudades históricas.
En contraste, las regiones con menor afluencia fueron la zona de Playas y el área de Chichén Itzá.














