Por Cristell Lozada
Mérida, Yuc., a 16 de enero de 2026.- Un loro de cachetes amarillos convertido en visitante frecuente de un patio en Mérida encendió las alertas ambientales. El avistamiento, ocurrido en plena zona urbana, no sólo sorprendió por la presencia de una especie silvestre fuera de su hábitat natural, sino porque el ave mostraba señales claras de haber estado bajo manejo humano, un reflejo directo del tráfico ilegal que aún afecta a los psitácidos en Yucatán.
El registro, difundido por el Centro de Difusión y Conservación Ambiental Proyecto Santa María, evidencia cómo estas aves logran adaptarse a la ciudad, pero también revela el costo ambiental de su extracción de la selva. El caso se suma a los hallazgos del programa de ciencia ciudadana Monitoreo de loros urbanos en la ciudad de Mérida, que durante un año ha documentado la presencia y comportamiento de estas especies gracias a reportes de habitantes de distintos puntos de la capital.
Maltrato animal
Uno de los aspectos más preocupantes es que al menos una de las aves presentaba las plumas de las alas cortadas, un indicio de que pudo haber sido mantenida como mascota. Este detalle expone una problemática persistente: los loros continúan siendo extraídos de la selva para su venta ilegal, y muchos terminan en entornos domésticos antes de escapar o ser liberados, quedando en condiciones de vulnerabilidad fuera de su hábitat natural.
A partir de los reportes ciudadanos se han recopilado datos sobre las especies presentes en Mérida, sus hábitos, características y las zonas donde suelen observarse. Los resultados de este monitoreo serán presentados este miércoles 28 a las 18:00 horas por Proyecto Santa María, con el objetivo de respaldar acciones de conservación basadas en evidencia y visibilizar el impacto de la tenencia ilegal.
Bajo riesgo
En México existen 22 especies de psitácidos bajo distintas categorías de riesgo, varias en peligro de extinción conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010, lo que subraya la urgencia de protegerlas en su entorno natural. Especialistas recomiendan no capturarlos ni alimentarlos, evitar el contacto directo y reportar los avistamientos a programas de monitoreo, ya que cada reporte ciudadano puede contribuir a frenar su extracción y fortalecer su conservación.
Los avistamientos de loros urbanos en Mérida pueden reportarse directamente a Proyecto Santa María a través de su sitio y sus cuentas oficiales en redes sociales, donde reciben información de la ciudadanía e integran los datos al monitoreo de estas especies en la ciudad.















